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Editoriales ASAJA Aragón

  • PACMAN SE COME LA AGRICULTURA

    PACMAN SE COME LA AGRICULTURA

     

    El artículo 33,1 del Tratado de Roma, constitutivo de la Unión Europea, dice que los objetivos de la PAC son los cinco siguientes:

    1. Incrementar la productividad agrícola, fomentando el progreso técnico, asegurando el desarrollo racional de la producción agrícola, así como el empleo óptimo de los factores de producción, en particular, de la mano de obra;
    2. Garantizar así un nivel de vida equitativo a la población agrícola, en especial, mediante el aumento de la renta individual de los que trabajan en la agricultura;
    3. Estabilizar los mercados;
    4. Garantizar la seguridad de los abastecimientos;
    5. Asegurar al consumidor suministros a precios razonables.

    Hoy todos esos objetivos se han desdibujado. La PAC 2023 persigue conseguir un “sector agrícola inteligente, competitivo, resiliente y diversificado” (¿piensan que los que quedamos en agricultura, después de aguantar todo lo que aguantamos, somos poco resilientes?) y “apoyar y reforzar la protección del medio ambiente, incluida la biodiversidad, y la acción por el clima y contribuir a alcanzar los objetivos medioambientales y climáticos de la Unión”.

     

    Previamente a centrarnos en la agricultura señalar una evidencia: El objetivo de disminuir las emisiones de efecto invernadero a cero en Europa en 2050 es un esfuerzo totalmente inútil para salvar el planeta, si países como China, India, Rusia o Estados Unidos no se suman a la labor. China abrió 168 centrales de carbón en 2022, aumentando su consumo en un año en 106 GW, un 71% de la capacidad de Europa de producir carbón. O la India, el país más poblado del mundo, ha incrementado su producción de energía eléctrica a base de carbón, que es la más barata, en un 8% en 2023 para atender a la creciente demanda. Lo contradictorio es que importamos de esos países productos hechos con energía barata con los que no pueden competir nuestra industria europea cargada con el sobrecoste de una energía cara y los impuestos al carbono. Por este camino, aquí cerraremos empresas y tendremos paro.

    Pero entrando en nuestro sector es evidente que las restricciones al uso de fitosanitarios, medicamentos, fertilizantes o biotecnología traen como consecuencia una disminución de los rendimientos agrícolas y ganaderos. En el sector de la fruta o verdura ya no se pueden combatir adecuadamente algunas plagas de insectos lo que produce una disminución de los rendimientos (por fruta que se estropea) y un rechazo de una creciente porción de fruta por presentar picaduras que desagradan al consumidor. En el tomate, o en el maíz,también es muy difícil luchar contra plagas como la araña roja, lo que resulta en graves daños a las cosechas. En el sector porcino también están aumentando las bajas por las restricciones al uso de medicamentos. Es algo generalizado en todas las producciones. Y todo eso repercute directamente en la cesta de la compra.

    La obligatoriedad de rotar cultivos, que implica tener que cambiar de un cultivo idóneamente rentable por otro mucho menos productivo, también supone una disminución de producción y rentabilidad. O la obligación de abandonar un 4% de las superficies de cultivo. O la prohibición de labrar los rastrojos hasta septiembre en lugar de aprovechar una buena tormenta de verano para labrarlos con menos consumo de gasoil y prevenir la aparición de malas hierbas.

    O la obligación de mantener, en cualquier caso, una cubierta vegetal en las plantaciones de árboles, siendo que en muchos lugares secos esa competencia de esas plantas reseca mucho más el suelo, en detrimento de los rendimientos. Que se lo pregunten a los olivareros de Jaén.

    La PAC impone reglas que no se ajustan a la llevanza eficiente y correcta de la tierra o a la cría de ganado. No es posible el establecimiento de normas generalizadas que no atienden a las particularidades de una zona o a la evidencia de que cada año el tiempo es diferente.

    Los agricultores también añoramos la libertad perdida. Ahora ya no sólo tenemos que ceñirnos a todo un conjunto de restricciones y reglas que no casan con los objetivos primigenios de la PAC (incrementar la productividad, garantizar un nivel de vida equitativo a la población agrícola, garan-
    tizar la seguridad en los abastecimientos, asegurar al consumidor unos suministros a precios razonables…) sino que estamos sometidos a un control casi policial, cada vez más opresivo: Declaraciones de cultivos, declaraciones de abonados, de uso de fitosanitarios, de uso de estiércoles.Control vía satélite, envío de fotografías georreferenciadas, declaración de dónde pasta cada vaca cada día… Cada año más controles, más declaraciones, más papeles…

    Y a cambio el Presupuesto de la PAC congelado desde el año 2013, con los efectos que va a tener la inflación de este año y el susto que nos llevaremos cuando descu bramos lo que se cobra este año. Seguro que la cifra que no tendrá nada que ver con eso del “nivel de vida equitativo para la población agrícola”.

    Dos apuntes más de algo que aprendimos en las escuelas: Primero. La vaca, ese animal tan denostado porque va a contaminar el planeta, ¿De dónde saca el CO2 y el metano que emite? De los pastos que digiere. Y los pastos ¿De dónde sacan el CO2? Del aire. ¿Y al aire de dónde llegan? De la vaca. Es un círculo. La vaca no contamina porque está en el ciclo del CO2. La contaminación viene de verter a la atmósfera el CO2 producido al quemar los combustibles fósiles generados por plantas en millones de años: Carbón, petróleo y gas.

     

    Segundo: Las plantas son las que absorben el CO2 de la atmósfera. Más del 70% de la materia seca de una planta es carbono. Cuantas más plantas y más productivas sean, más CO2 absorberemos. Y una parte de ese carbono queda fijado en nuestros suelos. Conclusión: Dejar de cultivar o cultivar plantas poco productivas va contra el cambio climático.

    Esto es lo que supone la PAC actual.Como el Comecocos o PACMAN (“el hombre de la PAC”), la PAC se está comiendo la productividad agrícola, la rentabilidad de las explotaciones y la vida en el mundo rural; y con ello la seguridad alimentaria; y la cesta de la compra, que sigue subiendo pese a las importaciones masivas de productos elaborados con todos los pesticidas, tratamientos y biotecnología aquí prohibidos. Algo asombroso cuando ya sabemos qué pasa con las importaciones cuando llega un evento como una pandemia: se paralizan, hay escasez y se disparan los precios.

    Los agricultores lo estamos sufriendo.Pero la población también lo está pagando cada vez que llena la cesta de la compra.Sí, la PAC reduce los rendimientos agrícolas. Y conviene que todos los ciudadanos vayan reflexionando sobre todas estas cuestiones. Al fin y al cabo, son cosas que complican llegar a fin de mes.

    Jose Luis Romeo
    Vicepresidente de Asaja

  • Asaja Aragón: Cambios y Compromiso

    Asaja Aragón: Cambios y Compromiso

    Queridos miembros y amigos de Asaja

    Es con un corazón lleno de gratitud y entusiasmo que compartimos con ustedes los emocionantes cambios que han ocurrido en nuestro camino reciente. El mes de agosto de 2023 ha marcado un hito trascendental en la historia de nuestra asociación, con dos de nuestros pilares, Ángel Samper y Javier Folch, tomando nuevos roles que prometen llevar nuestro compromiso con el sector agrario a nuevos horizontes.

     

    Ángel Samper, quien durante 12 años ha sido un faro de liderazgo y dedicación como Secretario General, ha sido nombrado Consejero de Agricultura del Gobierno de Aragón. Su incansable búsqueda de mejoras para las difíciles condiciones que enfrenta nuestro sector ha sido una inspiración para todos nosotros. Con su perspicacia y pasión, sabemos que su presencia en el gobierno será un catalizador para cambios significativos.

    Por otro lado, Javier Folch, nuestro incansable Director, ha dado un paso hacia el Congreso en Madrid como Diputado. Su trayectoria profesional y su compromiso en la dirección de Asaja Aragón han sido fundamentales para nuestro crecimiento y fortaleza. Ahora, en la Comisión de Agricultura, Ganadería y Pesca, seguirá abogando por el sector y trabajando para devolverle la importancia que merece.

     

    Este emocionante capítulo en nuestra historia refleja la confianza y el prestigio que hemos construido juntos como comunidad. Estamos seguros de que tanto Ángel Samper como Javier Folch continuarán guiando con los mismos principios y la misma pasión que han demostrado en sus roles anteriores.

    Mientras nos embarcamos en esta nueva etapa, nos comprometemos a mantenernos unidos, trabajar codo a codo y seguir siendo una voz fuerte y unida en defensa del sector agrario. Juntos, abriremos puertas hacia un futuro brillante y prometedor.

     

    Un abrazo sincero y agradecido,

    El equipo de Asaja Aragón

  • Las farolas

    Las farolas

    Han pasado las elecciones. Las farolas se nos antojan tristes. Ya nadie las mira. Todavía cuelgan de ellas carteles con miles de rostros e imágenes, inundando todos los pueblos y ciudades de España. Presidentes, alcaldes, diputados y ediles siguen ahí, entre nosotros, pero tras el 28 de mayo se han ido difuminando sus rostros. El agua, el viento y la piedra deslucen el papel, aunque es el papel de cada uno el que posiblemente más se ha desdibujado. A pesar de todo, la mayoría siguen en el mismo lugar, pero sin sus faroles. Las promesas que traían iluminaban generosamente el entorno. Ahora las luminarias se sienten afligidas sin la luz de las propuestas. Las promesas se han ido, pero volverán… “volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar”.
     

    En tan sólo unas horas el “Gran Electricista” nos enciende luces nuevas, así que de aquí al 23 de julio van a volver a subirse a las farolas los que no lo hicieron. Además de subir, se “empinarán” y prometerán lo que no prometieron: luces en el mar, en la tierra y en el cielo. Y para ello protegerán todo lo que nos rodea, incluso los espacios. Las farolas seguirán alumbrando los asfaltos, pero no podremos evitar que los lumbreras de turno con sus faroles bajen y lleguen hasta nosotros para “encender” nuestras vidas… ahora con otra de las suyas, la “Ley de Restauración de la Naturaleza”.

    Los ganaderos y agricultores se revelan ante el Parlamento Europeo contra esa ley que pretende aprobar la Unión de Iluminados de Bruselas. Y desde ASAJA volvemos a insistir: la Naturaleza no se restaura; se cuida, se mima, se vive, se respira, se ama. Sin embargo, cuando los “amantes” de las leyes confunden los sustantivos con los verbos, tenemos un problema. No es lo mismo el amo que el amor. No es lo mismo el siervo que servir. No es lo mismo el iluminado que iluminar. Desde las farolas a veces no solo se pierde el sentido de la luz sino también la fuerza y el significado de “la palabra”.

     

    El Secretario General del COPA-Cogeca, Pekka Pesonen, en declaraciones a Euronews, denuncia esta ley: “Queremos producir alimentos para los ciudadanos europeos y esta legislación amenaza gravemente ese objetivo de nuestro sector” y continúa diciendo “reducirá nuestra capacidad para producir alimentos y estaremos más expuestos a las importaciones”. Así es, pero a los faroleros y sus secuaces, esto no les importa.“La Ley de Restauración de la Naturaleza es un elemento clave del Pacto Verde de la UE”, dicen. “Un presupuesto de 100.000 millones de    euros ayudaría a respaldar el trabajo”. ¡Y tanto!… confundir lo Verde con los “billetes verdes” más que un “eco” lógico, es un “eco” ilógico, o mejor dicho un descaro de los que solo se escuchan a sí mismos. Los “descarados” y lobbies bajo, medio y supra-ambientalistas no tienen necesidad de subirse a las farolas. No solo portan sus faroles sin que nadie les vote, sino que controlan los ángulos muertos y las malas sombras. La patronal de la energía eólica WindEurope, con sede en Bruselas, también se suma y habla de las bondades de esta ley. Buena energía y buenos aires… para sus patronos, sin duda. 

     

     

    ¿Es necesario preservar el 20, 30 ó 40 %  de la tierra, el aire o el mar? No, desde luego que no, si pensamos en todos. Acotar esos espacios es negocio. Y No es el negocio sino la obligación de cuidar y mimar el 100 % del territorio, produciendo con exquisito respeto lo que nos debe ocupar; interaccionando con una naturaleza viva para el Bien del ser humano y de todo el entorno y no solo el bien de los “entornados”.  Los entornados desde hace tiempo ponen la acusación y el foco de atención en todos los que estamos directamente relacionados con el territorio y la alimentación, cuando somos nosotros los que producimos la parte más baja de afección negativa y los responsables de la más alta de la afección positiva en el cuidado de la naturaleza y la alimentación de todos.

     

    Desde el ciudadano de a pie, sea agricultor o ganadero, comerciante, industrial, empresario u obrero, es agotador vivir en este continuo estado de zozobra. Para evitar la incertidumbre que provocan los faroleros de turno necesitamos más compromiso por parte de todos, si no sucumbiremos. Desde Asaja insistimos, una vez más que supone un insulto al territorio, el hecho de que en la última década se hayan doblado los presupuestos generales a la par que se han estrangulado a la mitad los presupuestos de los Planes de Desarrollo Rural. 

     

    No hay duda de que sobran espectadores y faltan actores. Rafael Martinez Cebolla, presidente del Colegio de Geógrafos en Aragón, en el artículo publicado en el Heraldo de Aragón “¿Dónde está la ordenación territorial?”, apuntaba: ”La ordenación del territorio no ha de ser un observatorio al que asistir, sino un actor principal dentro de la obra que es nuestro espacio geográfico…Instamos para que la ordenación del territorio sea el actor principal los próximos cuatro años para la identificación y resolución de los problemas de la ciudadanía aragonesa.” No es necesario ningún observatorio si no se empieza por abordar con seriedad la cuestión presupuestaria. Desde ASAJA insistiremos en ello al próximo gobierno…como hemos dicho muchas veces: ¡más cuentas y menos cuentos!.

     

    Por fin La lluvia ha llegado; ha sido justo ahora que ya han muerto las cosechas. Llega de forma desigual, pero la esperanza nos mantiene siempreen pie. Desde las farolas nos prometieron ayudas. Con este trajín de bajar y volver a subir a las mismas, esperamos que esas ayudas no queden en los ángulos muertos ni en la mala sombra.

     

    Las farolas están tristes porque creyeron tener una luz que no era suya; creían formar parte de la luz del cielo y no del suelo que alumbran. No fue un espejismo. Existe la buena política en todas las luces y colores del arco iris. Bien sabemos que solo la entrega y el esfuerzo callado y constante de todos por el bien común es el que iluminará nuestra vida, no las luces fatuas de quienes solo quieran encumbrarse a sí mismos. Las farolas sonreirán siempre con el firmamento de los ciudadanos responsables y los buenos políticos.

    Ángel Samper Secorún
    Secretario General Asaja Aragón

     
     
     
     
     
     
     
  • Aquí no pasa nada

    Aquí no pasa nada

    “Aquí no pasa nada. Mejor dicho, pasan tantas cosas juntas
    al mismo tiempo que es mejor decir que no pasa nada”.
    (Jaime Sabines)

    No llueve, pero para el común de los mortales, más preocupados por su próxima escapada de fin de semana que por la tragedia que supone para el medio rural la ausencia de lluvias, "hace un tiempo extraordinario”. 

    Las cosechas se pierden, mientras los agricultores y ganaderos nos devanamos los sesos con los jeroglíficos y enrevesados procedimientos de la Política Agria Común. Los “estupendos” programas de la PAC tienen a nuestros técnicos desesperados y perdiendo el tiempo desde hace más de dos meses… ¡a ver quién paga sus salarios! Las Organizaciones Agrarias nos vemos obligadas a contratar cada día más técnicos para interpretar correctamente el galimatías de la nueva PAC, y mientras tanto los próceres oficiales siguen vendiéndonos la necesaria “simplificación”. 

    En esta sinrazón que llevamos padeciendo desde hace tanto tiempo, ya no sabe uno hacia dónde dirigir sus esfuerzos por tratar de denunciar y corregir las desviaciones constantes a que nos someten quienes deberían velar por el bien común.
    Como ejemplo, un hecho alarmante que apenas trasciende a la opinión pública es el número de barreras fluviales que están siendo literalmente demolidas en los últimos años. Sólo en el año 2021 se derribaron 108. Casi la mitad de las 239 desmanteladas en todo el continente ¿Cómo puede ser que el Gobierno de un país aquejado habitualmente de sequía como España, se dedique a destrozar las barreras que permiten regular el agua, tanto en tiempos de escasez como en tiempo de inundaciones? 

    La demolición de los embalses, la reducción en el uso del agua, de los nutrientes, fármacos y fitosanitarios… y de propina la prohibición del uso la biotecnología. Ésas son las varitas mágicas de nuestros ansiados planes europeos para llegar a ser como Sri Lanka: pasar hambre. Mientras tanto, engañamos a los consumidores europeos permitiendo que entren en nuestros lineales todo tipo de productos procedentes de países que producen sin el estricto control de la Unión Europea. Esto es una indecencia insoportable y un insulto no sólo para nuestros productores sino para los consumidores españoles y europeos, que compran alimentos tratados con pesticidas prohibidos en Europa, pero permitidos en países terceros.

    En el II Congreso Ibérico de Maíz, celebrado en Barbastro el pasado mes de marzo, tuve ocasión de participar en una mesa redonda con los europarlamentarios agrarios responsables de cada grupo político. Una de las preguntas aludía al fenómeno sucedido en los Países Bajos, debido al hartazgo hacia una clase política que legisla de espaldas al campo. El hecho de que una plataforma ciudadana convertida en partido político haya sido la fuerza más votada en las elecciones regionales, nos parece un buen aviso a navegantes de la política. ¿No será que se está siguiendo una brújula ideológica que les aleja de los votantes?

    Desde Asaja respondíamos haciendo alusión al editorial que publicamos en octubre del año 2020: La Política “Agria” Común (El Paraíso Perdido), en el que recordábamos el asedio alemán en 1944 a las ciudades de Ámsterdam y Róterdam y como los habitantes ante una hambruna terrible se veían obligados a incluir en su dieta hierba y tulipanes, que no solo eran asquerosos de sabor sino que tenían una toxicidad altísima. Es evidente que los holandeses guardan este hecho en su memoria colectiva. Por ello ante la extensión de normas y prohibiciones que estrangulan la actividad agraria y ganadera, no solo se revelan el sector agrario y ganadero sino también la población holandesa, que cierra filas con ellos.  

    En España, se está lejos de esa sensibilidad hacia el Medio Rural. Son demasiados los mantras ideológicos con que los habitantes de la urbe son bombardeados a diario y, tristemente, han ido calando en la población. Los osos y los lobos se han convertido en animales de peluche y las vacas, pobrecillas, con sus ventosidades en destructoras del medio ambiente. ¡Vivir para ver!

    Se ha conocido una noticia que no nos extraña nada porque este bombardeo constante en una misma línea ideológica tiene que estar de alguna manera sostenido y financiado. El hecho es que una agencia americana de noticias habría recibido ocho millones de euros en forma de donaciones con el fin de crear un departamento propio con periodistas dedicados única y exclusivamente a publicar noticias apoyando impuestos y subvenciones verdes que beneficiarían a su vez a los “donantes”. Una vez controlada y sometida la opinión pública, tienen sometida la política y el voto y por ende y más grave todavía, pueden legislar a su antojo. Así no es de extrañar la cantidad de leyes disparatadas que se están aplicando.

    Que nos hemos convertido en esclavos de un ideario colectivo es un hecho y nuestra actividad agraria y ganadera está sufriéndolo especialmente. Sin embargo, ante un hipotético desabastecimiento en los lineales cunde el pánico y la mera posibilidad de encontramos con la nevera vacía nos hace lanzarnos al supermercado para llenar como sea y al precio que sea el carro de la compra. Es triste, pero parece que se ha olvidado el esfuerzo que hicieron nuestros agricultores y ganaderos en plena pandemia, de ahí su lema en la masiva manifestación que tuvo lugar hace apenas 2 años “¿Quién te dará de comer mañana?" Vivimos un individualismo y egoísmo atroz que nos debilita y nos hace mucho daño como sociedad.  Vemos los problemas venir, pero hasta que el problema no llega a nuestro bolsillo no hacemos caso. Los problemas se tienen que abordar juntos y unidos y no esperar a movilizarnos cuando nos afecta a cada uno. La debacle con que se enfrenta el sector agrario y ganadero en España debería movilizar a todos los españoles, no solo a los habitantes del campo.


    Son tiempos muy difíciles para la actividad agraria y ganadera por todos los ataques que estamos sufriendo, que van a socavar brutalmente los activos agrarios precisamente ahora que la tierra y la actividad agraria “cotiza y se pone en valor”.  ¿No es contradictorio?
    A perro flaco, todo se le vuelven pulgas. El año 2023, con la aplicación de la nueva política Agría Común, ya comenzó con escalofríos. El frío helador de abril del 2022 arrasó con frutales y almendros. Los comienzos del 23 no han sido mucho mejores. El bajo clima del ambiente del señor Timmerman con la aplicación de la nueva Política Agria Común nos produce escalofríos. Más pulgas para los perros flacos acompañadas del desastre de una primavera sin agua. Las leyes y normativas agrarias ya encontraron un filón en contra de todos nosotros con la política contra el agua, el clima, la vida y los alimentos. Si a esto sumamos un año climáticamente adverso, el desastre agrario está servido. 

    ¿Es de justicia lo que el Medio Rural está padeciendo? NO y desde ASAJA seguiremos denunciándolo, a pesar de quienes puedan acusar a ASAJA de falta de respeto a la política y a las Instituciones. Nada más lejos. Somos exquisitamente conciliadores y respetuosos, pero no olvidamos nunca nuestro papel. Quienes piensen que las organizaciones y personas libres también tienen que someterse a los políticos de turno y a los dictados apuntados, están muy equivocados. Aunque somos pocos, unidos podemos ser suficientes. A fecha de hoy, a pesar de las tentaciones de algunos, las Organizaciones y Cooperativas en Aragón, son un ejemplo de esa unidad. Caer en la tentación de la dependencia y el juego político, desde ASAJA consideramos que sería un error. 

    En el momento de escribir este editorial seguimos desesperados con el cielo. Ojalá que, en el momento de publicarse, llueva sobre mojado. Se nos ha olvidado el sonido de la lluvia y las burbujas de las gotas al caer sobre los charcos anunciando generosamente el agua. Se nos ha olvidado el sueño placentero que produce el sonido de la lluvia. El buen tiempo se produce cuando regularmente hace calor o frio cuando debe hacerlo y no cuando nos conviene a nosotros. El buen tiempo se produce cuando, llueve o hace sol en el momento que la naturaleza, los árboles, los campos y las plantas lo requieren.

     

     

     

     

     

  • ¿Administración circular y sostenible?

    ¿Administración circular y sostenible?

     

     

    Cuenta la leyenda que un día la verdad y la mentira se cruzaron:

    –¡Buenos días, preciosa mañana! – saludó la mentira.

    – La verdad miró al cielo y oteó el horizonte…sí, efectivamente lo era. ¡Hermoso día! – contestó.

    – Aún más hermoso está hoy el lago- dijo la mentira.

    Y la verdad, miró y volvió a mirar al lago para convencerse de que era cierto— y sí, lo era.

    – ¡Está precioso! corroboró la verdad.

    La mentira, corriendo hacia el agua, dijo:

    – ¡Vayamos al agua a nadar! ¡El agua está estupenda!

    La verdad se acercó con prudencia al agua, la tocó con la yema de los dedos, vio que el agua invitaba a meterse en el lago y decidió creer a la mentira y seguirla.

    Ambas se quitaron la ropa y se lanzaron al agua. La verdad y la mentira estuvieron nadando un buen rato, muy a gusto, hasta que la mentira salió y se puso la ropa de la verdad. La verdad, incapaz de ponerse la ropa de la mentira, comenzó a caminar desnuda por la calle y todos se horrorizaron al verla. Así es como desde entonces la mayoría de las personas admiten la mentira disfrazada de verdad, pero se escandalizan cuando se topan con la verdad desnuda.

     

    Es triste comprobar que la leyenda se ha hecho realidad. Hoy asistimos, entre perplejos e impotentes, a una sarta de mentiras disfrazadas de verdad que hace unos años hubieran arrancado nuestras carcajadas y a las que nadie hubiera prestado atención. Sin embargo, en los últimos años nos hemos encontrado con que esas mentiras han calado en el imaginario colectivo de tal modo que las repite hasta la saciedad, e incluso son tenidas en cuenta para regir los destinos de los ciudadanos. Unos ciudadanos que ya confundimos la realidad relativizándolo todo. Así no es de extrañar que ya podamos llegar al extremo de negar a los humanos lo que sí estamos dispuestos ofrecer a los animales.

    En el mismo sentido, es curioso que ahora queramos recuperar y presentar como bueno y novedoso algo que nos hemos encargado de ir destruyendo, la economía circular. En todas las casas había vacas, gallinas, cerdos, huerto…La leche, la carne, las hortalizas, los huevos y el trueque no es que fueran lo sostenible sino el sustento de personas y familias felices. No era el mercado de cercanía que descubrimos ahora sino la propia cercanía entre vecinos la que reinaba. El calor humano era el que cubría y cerraba las distancias, también con las gallinas felices que acabamos de redescubrir.

     

    Desde Asaja Aragón estamos denunciando una y otra vez que lejos de ayudar al sector agroalimentario se le está induciendo al suicidio con todas las contradicciones que se producen. El problema es más grave de lo que parece cuando las propias organizaciones que nos representan en Bruselas se han imbuido también de ese “ideario políticamente correcto” que nos asfixia.

     

    No hemos entendido nada si no somos capaces de comprender que no es posible confluir en un mundo global donde los regímenes políticos son radicalmente distintos con un mercado único donde las exigencias diferentes, provocan el estrangulamiento de nuestros agricultores y ganaderos. Si no hemos entendidos esto, no hemos comprendido nada o lo que es peor, la mentira disfrazada de verdad ha tomado posesión de nuestras vidas y la de nuestras Instituciones.

     

    No hay ningún filtro para los productos que entran a Europa y condenamos a nuestros agricultores y ganaderos con todos los filtros del mundo. ¿Qué pretendemos? Hablamos de proteger la producción de cercanía, la economía circular y sostenible y sin embargo, lo que realmente sostienen las políticas son las economías de escala. ¿De qué estamos hablando?

     

    En la jornada de CEOE Aragón que se celebró el mes de enero “Economía circular y sostenibilidad en Aragón”, el abogado Iñigo Zabala apuntaba que las empresas que no se adapten a la sostenibilidad perderán grandes cotas de mercado. Me temo que los apuntes vienen más marcados por cuestiones de imagen que de higiene, esto es, por las formas más que por el fondo. Como bien apuntaba Avelina Bellostas, responsable de la nueva Comisión de Economía Circular y Sostenible de CEOE Aragón, “Hay que volver a poner las personas en el centro”. Por eso en la presentación del evento, D. Antonio Garamendi, Presidente de CEOE España, afirmó que a veces se utiliza la apuesta por la sostenibilidad para una mayor recaudación: "nadie está diciendo que no se tenga que hacer la transición ecológica, pero algunos piensan que se hace a base de cobrar más"- aseguró.

     

     

    La Economía Circular y Sostenible nos exige renunciar a todos. No podemos pedir renuncias a agricultores y ganaderos que no nos pedimos a nosotros mismos. Mariano, joven agricultor de87 años, me decía con una sonrisa “¿huevos ecológicos quieren? ¿y qué se creen que teníamos antes? El otro día uno de estos jovenzanos me trató de marrano porque le dije que el primer water que conocí era un agujero que había en el primer piso de mi casa, justo encima del gallinero. Antes de agacharte en el susodicho, ya había conclave de gallinas abajo. Esos huevos sí que eran ecológicos”. Se marchó riendo a carcajada limpia diciendo “No van a amargarme los cuatro días que me quedan. Vivimos en una gran mentira”.

    Las últimas palabras de Mariano iban relacionadas a las asfixiantes exigencias burocráticas de una Administración que habla de Economía Circular y Sostenible cuando la propia Administración no es ni circular ni sostenible. Con su fino humor decía: “A la Administración hay que hacerla circular para que sea sostenible”. Pero a Mariano de vez en cuando se le ensombrece el rostro, teme por la continuidad de sus hijos. Es insostenible el agobio, indignación, impotencia, rabia, enojo y enfado de los agricultores. Tiene que cambiar radicalmente la política de la Administración. Y más aún la administración de la Política. Lo venimos denunciando reiteradamente, estamos indefensos ante el ataque constante y continuo de aquellos que nos amenazan cuando dicen protegernos.

     

    Felipe González, expresidente del Gobierno de España, hace unos días asistió al foro “El desafío de los grandes incendios forestales”. Una de sus afirmaciones nos pareció muy acertada ya que refleja con claridad las constantes contradicciones en las que cae la Administración. Decía: "Los fuegos más fuertes han ocurrido en zonas protegidas. Las zonas protegidas van a pasar a gritar: '¡Por favor, no me protejas!”.

     

     

    Pretenden hacernos creer que los interminables procedimientos administrativos, trabas y demás zancadillas que viene sufriendo el mundo rural son en aras a una sostenibilidad necesaria para el bien común. Como resultado, quienes nos opongamos a estas grandes y beneficiosas –según ellos- medidas no somos sostenibles.

     

    Este término, que a priori parece positivo, merece un análisis sosegado. En aras a la Sostenibilidad no podemos dar por buenas propuestas insostenibles porque acabaríamos siendo cómplices de los más grandes disparates. Asaja no lo hará. En estos momentos tan delicados para agricultores y ganaderos la realidad que comprobamos a diario es que la Administración no sólo no nos ayuda sino que además pretende que las organizaciones agrarias realicen el trabajo que ellos han abandonado y se dedican en cambio a una “labor policial” propia de una Administración “insostenible”.

     

    Por ello, desde ASAJA seguiremos muy pendientes de los pasos que se dan para llegar a esa “Administración circular y sostenible” de la que tanto se habla últimamente y que muy bien no sabemos a qué se refiere. Lo que sí sabemos es que a la Administración cuadriculada que sufrimos cada día hay que hacerla circular para que sea sostenible.

     

    No es lógico que se exija a agricultores y ganaderos la implementación de las herramientas digitales para el control con un rigor que la propia Administración no se exige a sí misma. Nuestros técnicos denuncian una y otra vez con desesperación la inoperancia, incompetencia e impotencia ante el manejo de las herramientas digitales que implementan las propias Administraciones Públicas de un día para otro, sin período de transición. Lo decimos muchas veces: del camino a la autopista hay que pasar por la carretera comarcal, la autonómica, nacional y la autovía

     

    Aunque parezca mentira, la película que desde las Administraciones Públicas nos están vendiendo para el medio rural no es para todos los públicos. La cuadrícula administrativa viene con dos rombos y muchas esquinas, pero pretende hacerse circular por todos los campos y pueblos de España.

     

    Cuando nuestros técnicos les dicen a nuestros agricultores mayores que habrá que subir todo a “la Nube” cuando llevan toda la vida en el campo pendientes de las nubes, sufriendo sequía e inundaciones, pueden entrever sus miradas entre sorprendidas y escépticas.

     

    Con el fino humor de Mariano, su hijo apuntaba el otro día al respecto: “al final resultará que lloverá menos porque el elevado ejercicio de simplificación nos llevará a condensar todas las nubes en una sola donde todos vamos a tener que descargar fitosanitarios, abonos, estiércoles, purines, tractores, sulfatadoras, remolques, aperos, ovejas, vacas, terneros, cerdos, conejos, parcelas y cualquier movimiento agrario y ganadero por estúpido que nos parezca. Lo peor será cuando venga una tormenta y empiecen a caer tractores, cubas de purín y remolques de estiércol en vez de agua”

     

    Reír para no llorar. La lógica se impone hay que cuadrarlo todo porque nuestra Administración es cuadriculada. El hartazgo es generalizado, pero siguiendo el hilo de la fábula nos lo tenemos que hacer mirar. La mentira vestida de verdad asiste nuestras vidas con demasiada asiduidad, también con nuestra complicidad. Desde Asaja defendemos la verdad desnuda sin ambages y lo seguiremos haciendo a pesar de la mentira vestida de verdad.

     

     

  • La belleza

    La belleza

    Que la belleza del campo habite siempre tu Navidad. Feliz Navidad

     

    Gente miope, ¿Qué os hace falta todavía para entender? ¿Pero no sabéis, no sabéis, que la humanidad puede seguir viviendo sin ingleses, sin Alemania, y por supuesto sin rusos? ¿Qué es posible vivir sin ciencia, sin pan, pero que sin belleza es imposible vivir, porque entonces al mundo no le quedará nada que hacer? ¡Ahí está el secreto! ¡Ahí está toda la historia! ¡Ni siquiera la ciencia podría existir un minuto sin la belleza! ¿Sabéis eso los que os reís de mí? ¡Se hundiría en la barbarie, no podría inventar ni siguiera un clavo!… ¡Yo no me rindo! –gritó absurdamente en conclusión dando un tremendo puñetazo en la mesa.”

    Stepan, uno de los personajes de la novela “Los demonios”, de Dostoievski, con su discurso enardecido trataba de despertar las almas adormecidas, luchando contra la sordera, ceguera e ignorancia de sus oyentes. Sin embargo, solo consiguió arrancar sus burlas.

    Los personajes del escritor ruso Fiódor Dostoievski han trascendido a nuestros días. La sordera, ceguera e ignorancia siguen presentes. Se nos presenta lo falsamente bueno como engañosamente bello a través de una gran invención, con unos patrones falsos en los que “el relato” ha conseguido que sean la referencia de nuestras vidas. La trampa y el engaño servidos en torno a una falsa y pretendida igualdad, justicia, dignidad y progreso avalada por una responsabilidad inexistente.

    La quimera está servida en la presentación e interpretación de “Lo Público”. La belleza está en Lo Público. Lo Público representa a unos padres que aman incondicionalmente a sus hijos y lo dan todo por ellos, dando más al que más lo necesita sin dejar de exigir a todos y cada uno de ellos por el bien suyo y de toda la familia. Ahí está la belleza. Cuando los padres dejan de actuar como tales y lo hacen interesada e irresponsablemente prostituyen la belleza de “Lo Público” presentando esa falsa y pretendida quimera a la que nos hemos referido presentándonos a La Pública”. Lo Público es la madre o el padre que cuida y mima a sus hijos. La Pública es el monstruo que los devora.

    Hace unos días, con motivo de una concentración de protesta ante el edificio de la Comisión Europea, tuve que pasar la noche en Madrid. Dando un paseo por el centro de la ciudad, en plena Gran Vía, cerca de la plaza Callao me encontré en la acera, tapados con unos cartones, a una familia entera intentando dormir sobre el frío asfalto. Una sensación extraña me invadió al mirarlos. Pensé que sería inconcebible ver esta imagen en ninguno de nuestros pueblos. Ningún vecino sería capaz de conciliar el sueño con una familia completa, abuelos, padres e hijos, tirados en la puerta de su casa. A pesar del frío y de la desgarradora imagen, fue la ciudad entera la que se tornaba fea, fría, desnuda y demacrada. Los rostros de esos seres humanos que habiéndolo perdido todo permanecían juntos, transmitían una extraordinaria paz y belleza.

    Cuando al día siguiente nos concentramos ante el edificio de la Comisión Europea me asombraba, una vez más, el nivel de falsedad e inconsciencia de los discursos. No alcanzo a entender ni la ceguera, ni el porqué de las propuestas de la Comisión, Parlamento, Consejo y Ministerio; siempre llenas de contradicciones. El estrangulamiento de la agricultura y ganadería, la transfiguración de la realidad, la preponderancia de la tecnocracia sobre la Política; y como no, del entendimiento interesado de “Lo Público”, donde es el rédito de los “publicanos” y no el interés del público lo que prevalece.

     

    Se me hace difícil creer que se busque destruir la agricultura y ganadería con premeditación como parece, y que la razón última sea el control de nuestras vidas. Me gustaría creer que se trata de inconsciencia, pero no de maldad, aunque sé que el grado de maldad por una parte está muy presente. Es un hecho por ejemplo que los mayores contaminadores del planeta compran emisiones para presentarse como salvadores del mundo y elaborar y manejar los discursos en nuestra contra y en beneficio propio.

    Quizá no sea casual el hecho de que, al finalizar la concentración ante la Comisión, en mi camino de regreso a la estación de Atocha, me encontrase en la calle de las Huertas con una inscripción en el suelo de D. José Echegaray, en su discurso de ingreso como Académico de la RAE: "¡La belleza! Lo que es no lo sabemos por ahora con certidumbre matemática; quizá no lo sepamos nunca. Pero que la belleza es algo que existe, que palpita en la naturaleza, y que así como la ola que llega a la playa, rompe en espuma.”

    Cuando Dostoievski en su libro “El idiota” proclama que “La belleza salvará al mundo” se refiere, naturalmente, a la belleza interior. Entiende que la verdadera crisis de la sociedad moderna es de naturaleza existencial. La ciencia, el progreso y los avances tecnológicos servirán para edificar una sociedad verdaderamente humana si su uso y su naturaleza son para el bien y no para la interpretación interesada de “lo bueno”. La salud del alma no requiere de todas las baratijas con las que tratan de seducirnos por medio de sofisticadas campañas publicitarias, sino todo lo contrario, se encuentra en el descubrimiento de lo sencillo y cercano.

    Estas fechas son imprescindibles para reconciliarnos con nuestra naturaleza más profunda. La belleza se trasluce en Navidad con el Nacimiento, un nacimiento que invita al crecimiento y transformación en el descubrimiento que nace del crisol de sensaciones, luces y colores que emanan de nuestro interior y nunca del dictado de nadie. De ello es testigo el agricultor y ganadero en cada uno de los estadios del desarrollo y crecimiento de animales y plantas en los que obra también el milagro del encuentro entre la mano del hombre y la naturaleza.

    Cuando vuelvo mi mirada al pasado me doy cuenta que en muchas ocasiones he captado esa belleza que palpita más allá de las cosas. A temprana edad Fiódor pasó a formar parte de mi vida. Un libro viejo comprado en las ferias de ocasión, “Los hermanos Karamazov”, formó parte de mi alforja en mis salidas al monte. Sus personajes se entrelazaron cada atardecer con los balidos de mis ovejas que, una vez saciadas en el monte, reclamaban el regreso y encuentro con sus corderos. Hay pocas cosas comparables a la lectura de una obra magistral entre los momentos mágicos que nos regala la Naturaleza.

     

    Y es precisamente en esa mirada atrás donde se hace más patente el contraste y la inconsistencia de las propuestas. Ver como hoy se han abandonado los montes públicos cuando los recursos se han multiplicado contrasta notablemente. Entonces no había recursos, pero participé en el esfuerzo de recuperar terrazas a través de bancales plantando almendros en terrenos improductivos. Terrenos que se tuvieron que abandonar por la propia incongruencia de las políticas públicas que ni siquiera reconoce como pastos la superficie donde pace y con su gracia perece, la ganadería extensiva.

    La belleza está muy lejos de los desencuentros y de la confusión de la sociedad actual. Como diría Dostoievski: “Toda confusión proviene de tener que decidir qué es más bello: Shakespeare o un par de zapatos, Rafael o el petróleo”.

    En un pretendido homenaje a la belleza de la agricultura, el artista holandés Daan Roosegaarde realiza un espectáculo de luces con iluminación de precisión en un campo de puerros. Es una extraordinaria puesta en escena de luz y color, pero eso no es belleza.

    La belleza está, como apuntábamos, en la conexión responsable para el bien entre lo humano y la Naturaleza.

    Cuando Dostoievski afirma que "toda la ley de la existencia humana consiste en que el hombre es siempre capaz de referenciar lo infinitamente grande. Si al hombre se le priva de lo infinitamente grande, se negará a seguir viviendo y morirá desesperado. Lo infinito y lo eterno le son tan necesarios como este pequeño planeta en que habita” no nos está hablando de un imposible. Nos está hablando de nosotros. La Navidad nos trae a la familia y el Amor como eje en ese camino ineludible a lo infinitamente grande. La belleza suprema existe en cada uno de nosotros. Ese es un camino que todos tenemos derecho a recorrer porque está reservado para cada uno.

    Y así podemos afirmar y concluir que se puede vivir sin aragoneses, sin vascos, sin catalanes, sin gallegos, sin navarros, castellanos o andaluces, pero no se puede vivir sin cada uno de nosotros. No se puede vivir sin Navidad. No se puede vivir sin la Belleza.

     

    ¡¡ FELIZ NAVIDAD!!

     

     

  • Editorial octubre Ángel Samper -Pilares Aragoneses

    Editorial octubre Ángel Samper -Pilares Aragoneses

    12 de Octubre del 2022. Zaragoza está llena de vida. El color y la alegría se han recuperado en cada rincón de la ciudad. Más de 2 años en chiqueras. Por fin podemos salir a la Plaza. Ha vuelto la fiesta. La Comparsa de Gigantes y Cabezudos arrancó el día 8 con motivos goyescos.

    El Pregón, la Ofrenda, la Cabalgata, el Rosario de Cristal, jotas, danzas, teatros, bandas, orquestas y conciertos, pero sobre todo la calle. Allí las charangas y grupos anónimos intentan sorprender a los viandantes con actuaciones insólitas que atrapan su atención y ¡cómo no! su generosidad.

     

     

    La Plaza del Pilar, la calle Alfonso, El Coso,Independencia, Gran Vía…todo abarrotado. El espectáculo está por todas partes. Abstraído en la fiesta, llego a la parada del tranvía en Gran Vía. El luminoso apunta 5 minutos de espera. Sigo recreando la mirada mientras espero. Mis ojos se detienen asombrados en la figura de un señor que a unos pocos metros de la parada mira ensimismado un anuncio publicitario. Si no fuera porque viste traje y sombrero juraría que es Ramón, ganadero de Sobrepuerto y uno de los “últimos mohicanos”. 

    Ramón nunca abandonó su montaña hasta qué claudicó o, mejor dicho, lo hicieron claudicar. Aguantó lo que pudo hasta que lo echaron. Los vendedores de humo y fabricantes de palabras le dijeron muchas veces que él no podía dejar lo que hacía, que era un diamante en bruto para las renovadas corrientes y fontaneros de la nueva política. Aguantó lo indecible, pero las corrientes y nuevos electricistas lo electrocutaron. 

     

     

     

    Avanzo unos pasos hacia él… ¡no termino de creerlo, es él! … “¡Ramón! ¿pero qué haces tu aquí y de esta guisa? ¿desde cuándo tú… aquí en la ciudad?” Me mira con sorpresa y alegría, aunque sus ojos reflejan tristeza. Él tampoco esperaba encontrarse conmigo. Nos damos un gran abrazo y al mirarnos nuevamente, le brillan los ojos. Señala el cartel. Un joven con aire de hippy, que seguramente no habrá visto una vaca en su vida, acompaña un eslogan facilón de los que últimamente inundan periódicos y vallas publicitarias.

    Ramón no entiende nada. "Ramón, esto es lo que hay, el mundo al revés…nos venden mensajes de los nuevos tiempos donde se rinde tributo a los burros, gallinas y perros”. Para hacerle reír un poco le cuento una anécdota. "Ayer mismo vi tres perros en un carro de niño, perfectamente alineados, estuve por hacer una foto, pero con eso de los derechos de imagen cualquiera se atreve". 

     

    Definitivamente, éstos no son los tiempos de Ramón sino de los “Ramones”. Las letras subversivas de este famoso grupo punk son más actuales que nunca: “Quiero matar y destruir. No soy un chico animal. ¿Por qué no lo entienden? (…) La subcultura y la involución están muy presentes en los tiempos paradójicos que nos está tocando vivir. Sí, es extraño, hablar de bienestar animal desde la contaminación y descomposición que nos ofrece el alquitrán y el asfalto, a la vez que echamos a Ramón y a sus animales de las montañas.    

     

     

    “Desde que plegué, to me da garrampas” –me dice, Ramón-. 
    Ágora a parau cuenta a mía muller que nosotros no somos p`aquí. Esto no ye pa nosotros”.  Señala la marabunta de gente y continúa hablando de su mujer con más cariño que recriminación.
     “No grama delante mio porque fe vergüeña” “¡Abéntalo todo a cascala! -deciba“
    “¡A qué fin semejante angulema!-ceprenaba sempre, cuando le deciba de apechar y poneme más ovellas y reses”.
    Me miró nuevamente y señalando a la gente, me dijo con tristeza. “L`angulema y´este, el chandrio que nos han montau”  y continuó- “Pero n´ha sido a müller sino os ´destalentaus de menistros y ababoles que no paran d´empentar, enfarragar, incordiar, embolicar, y fatiar con as cosas de comer” “Ellos son os que m´han hecho abocinar”. 

    Se sacó el pañuelo para enjugar las lágrimas, le daba vergüenza que le viesen llorar. No tardó en sobreponerse. Ante mí estaba una de las personas que más admiraba precisamente por eso, su fortaleza y bondad natural. La naturaleza había sido todo para él. Los animales su vida. Su pasión, su mujer y su hijo.  

    “Bien se vale o zancarrón de cria d´o fillo nostro, que nos ha feito müito goyos”.
    “¡E a Virchen Pilarica!, no sé qué faria sin Ella”

    A Ramón se le iluminan los ojos hablando de la Virgen del Pilar, le tiene una gran devoción. Me dice que al Apóstol Santiago le pasó como a él. Estaba a orillas del Ebro desanimado porque las cosas no le iban bien. La Virgen, que todavía vivía, se le presentó trayendo un pilar de jaspe, le llenó de coraje y le hizo prometer que construiría un templo allí, para Gloria de Dios y de todos los afligidos. A él, le sucede como al Apóstol Santiago… es ver a la Virgen y recuperar los ánimos. Por eso está hoy en Zaragoza. 

    “Agora, vengo d´ahí” -me dice Ramón “Tranquilo que todo va a ir bien -m¨ha dicho, a mía “Pilarica”- -Y antes de marchame, m´ha dicho- “¡Reza por todos los destalentaus!”

     

     

     

    Me despedí de Ramón con otro fuerte abrazo. De ese abrazo sin palabras me llevé muchas emociones, pero no fue tristeza sino alegría el poso que dejó nuestro fugaz encuentro.

    Subí al tranvía a empujones y, apretujado por una masa impersonal ajena a todo lo que no fuera su móvil, pensaba en Ramón y tantos como él. Su bondad y nobleza, su espíritu de sacrificio, su sencillez y su devoción a la Virgen del Pilar son los PILARES que han sostenido generaciones y generaciones de aragoneses…y así seguirá siendo.

    Mientras sonreía me sorprendí tarareando la copla que canturreaba Ramón al despedirnos:

     

    "Por ser la luz que me guía
    es mucho lo que te quiero
    eres Virgen del Pilar
    mi caminico hacia el cielo".

     

     

     

     

     

     

  • Incendiarios- Editorial de Agosto de Ángel Samper

    Incendiarios- Editorial de Agosto de Ángel Samper

    No cojas la cuchara con la mano izquierda.
    No pongas los codos en la mesa.
    Dobla bien la servilleta.
    Eso, para empezar.
    (…)
    No seas tan loco. Sé educado. Sé correcto.
    No bebas. No fumes. No tosas. No respires.
    ¡Ay, sí, no respirar! Dar el no a todos los nos.
    Y descansar: morir. 

    Gabriel Celaya

     

    ¡Ay sí, que no respire nadie! ¡No al clima en el que respiramos!  ¡No a la limpieza del monte! ¡No tocar la tierra! ¡No tocar los árboles! ¡No quemar los matorrales! ¡No almacenar el agua! ¡No iluminar los escaparates! ¡No encender la luz! ¡No a la carne! ¡No a los pedos de las vacas! ¡No a las granjas! ¡No a los granjeros! ¡No a los agricultores! ¡No a los comerciantes! ¡No a los hosteleros! ¡No a los transportistas! ¡No a los empresarios! ¡No a los autónomos! ¡No a los no depredadores! ¡No a los no carroñeros! ¡No a todos nosotros!… Y ¡no a la vida digna!

    Según la RAE un incendiario es alguien que incendia con premeditación, afán de lucro o por maldad, aunque la estupidez también puede estar presente. No debe ser confundido con el pirómano, que tiene una tendencia patológica a provocar incendios fruto de su enfermedad mental. Sin embargo, en nuestra sociedad quemada y enloquecida es difícil distinguir unos de otros. Ante tantos despropósitos nos preguntamos si vivimos en manos de inconscientes o perturbados. Los grandes mandatarios a menudo parecen incendiarios porque su inconsciencia e incluso maldad son la gasolina que arrasa todo lo que toca, se desenvuelven como pez en el agua utilizando la doblez, transformándose tantas veces como sea necesario para lograr sus intereses. Pueden hacer lo contrario de lo que dicen y defenderlo con argumentos absurdos sin pestañear. Son tiempos en que los iluminados imponen la oscuridad como solución y en que la única vía que ofrecen para el fuego es la de bombero, no la prevención ni el bien de todos. 

    Con sus actuales políticas, las Administraciones Públicas han creado un auténtico polvorín. En una nota de prensa del pasado 28 de julio el Colegio Oficial de Ingenieros de Montes ofrece datos muy reveladores que nos ayudan a entender qué está pasando: los bosques españoles han multiplicado por 2,5 su extensión en los últimos 80 años y por 3 sus stocks de biomasa en los últimos 50 años. Ello no quiere decir que haya más y mejores bosques o más y mejor biomasa, sino todo lo contrario. Para que un incendio se pueda producir hay que contemplar varios factores: la temperatura, la humedad, el oxígeno y el combustible. Con demasiada frecuencia las superficies forestales arrojan una vegetación muerta por encima de las 10 tm/ha, superando así la capacidad técnica de extinción. En resumen, como venimos denunciando, las actuales políticas son incendiarias.  En España menos de una tercera parte del presupuesto que se destina a la gestión de los montes va destinado a medidas de prevención y extinción de incendios.  Un verano tras otro asistimos desolados a incendios en toda nuestra geografía. ¿Por qué no se aborda con seriedad este gravísimo problema? La pasividad de la Administración carece de toda explicación lógica. 

     

     ¿Por qué nuestros máximos mandatarios consideran un “mantra” y ponen en duda que “los incendios se apagan en invierno”? ¿Es su propia desviación del concepto de lo público? Seguramente. Desde luego que nosotros, no pensamos en las “brigadas públicas” sino en la colaboración público-privada donde la Economía Verde se pone en valor sin mantras. Medioambiente, economía, energía, territorio y empleo.  Esto es, transformar en verde creando y generando y no degenerar ardiendo y consumiendo.

     

     

    Como sabemos la sequía es otro de los problemas que venimos padeciendo año tras año. En esta campaña 2022 se estiman unas pérdidas de producción en Aragón de 370 millones de euros en cereal de invierno, 150 millones en maíz, 130 millones en fruta de hueso, 24 millones en almendro, 35 millones en olivo… y pérdidas incalculables en ganadería por las mismas razones y por los elevados costos de alimentación.  Y ante esta situación lo único que se les ocurre a las cabezas pensantes del MITECO es decirnos que "hay que acomodar el regadío a la disponibilidad hídrica en este escenario de cambio climático”. Es decir, primero nos cortan el grifo -siendo ellos los principales culpables de no regular, de no guardar agua en las grandes avenidas, a la par que evitar desastres por inundación- y ahora nos dicen que no bebamos porque no hay agua. Cuando uno tiene sed y va a la nevera a beber agua, se preocupa de reponerla y que quede siempre la botella llena porque eso nos permitirá volver a beber, vivir y trabajar para llenar la nevera de alimentos. Los “lumbreras” del Ministerio y sus amigos piensan todo lo contrario. No son necesarias las botellas, ni las neveras, si hay sequía, no rieguen y asunto zanjado…¡otro insulto a la inteligencia!. Hoy más que nunca, hay que ser exquisitos con el ciclo del agua y por ello es más necesario que nunca REGULAR. Claro está que regular no es permitir a las eléctricas turbinar en plena sequía a la par que la Ministra Ribera declara que es una barbaridad, cuando ella es la responsable. Éste es el “BajoAmbiente” que domina su Departamento, señora Ministra.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    Como venimos denunciando una y otra vez, el sector agrario, ganadero y todo el Medio Rural están ardiendo desde hace tiempo. A los incendios, la sequía y las riadas hay que sumar algo más desesperante si cabe, los innumerables procedimientos administrativos que olvidan su verdadera naturaleza de servicio público. La Administración Pública ha transformado su papel de servidor público por el de policía que en vez de dedicar su tiempo a controlar a los malos hace la vida imposible a los buenos. No hay ningún sector productivo tan fiscalizado, perseguido y controlado como el agrario y ganadero. Sus políticas de despacho desconocen por completo la realidad del Mundo Rural y por tanto no pueden dar respuesta a los problemas que padecemos. Nos encontramos solos ante el peligro porque quienes tendrían que ayudarnos se dedican a ponernos piedras en el camino. 

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    En nuestra comparecencia en las Cortes del pasado 27 de junio, ASAJA Aragón denunció esto de lo que venimos hablando. En primer lugar, comunicamos nuestra negativa al Proyecto de Ley de Dinamización del Medio Rural porque estamos hartos de engaños, palabras vacías y postureos, pero también ofrecimos soluciones que son de simple sentido común: dotación presupuestaria, apoyo al emprendimiento para que los que estén no se vayan, incentivos a la familia y a la natalidad, exenciones de impuestos en el medio rural, plan de ordenamiento territorial en energías renovables, apoyo a la ganadería en general y específicamente a la extensiva, apoyo a la agricultura evitando el estrangulamiento burocrático, ordenamiento forestal y apoyo a la biomasa, nueva política de atención y cuidado a los mayores para que sigan en sus pueblos, potenciar los organismos que funcionaban bien como las Cámaras Agrarias. Bastaría que existiese voluntad política para desarrollarlas, por eso no entendemos qué puede haber detrás que impide que iniciativas como las que planteamos no se lleven a cabo.

     

    El afán de lucro, la maldad y la estupidez son el mayor martirio del bien y de la ética. Los incendiarios pueden proclamar lo contrario de lo que obran, dicen o piensan sin inmutarse.  Así es más entendible que los mismos que dicen estar preocupados por el agua o el aire que respiramos sean los mayores enemigos de la vida del planeta y de todos nosotros, especialmente de los más vulnerables e inocentes. Solo el ejercicio del espíritu del bien hace posible el respeto a la vida y el clima con exquisito cuidado de todo lo que nos rodea: lo ambiental, social, económico, energético y cultural. Sí, también lo cultural. Una de las razones principales para que los incendiarios hagan su “agosto” todos y cada uno de los días del año es la incultura. Es mucho más fácil extender mantras, por más estúpidos que sean, ante quienes han perdido la capacidad de conocer y discernir. Un hombre que no piensa es un diamante en bruto para los incendiarios de despacho. Por eso, los ciudadanos de a pie no podemos eludir nuestra gran responsabilidad en informarnos y conocer con veracidad todo lo que está pasando. Es paradójico que en la era de la información estemos peor informados que nunca. 

     

     

     

     

     

     

     

     

    Desde ASAJA Aragón seguiremos dando la batalla para frenar los despropósitos que nos "regalan" las Administraciones, día sí y día también. El pasado mes ampliamos nuestra sede central en Barbastro. Nuestro crecimiento obedece a una buena gestión, es verdad, pero también somos conscientes que crecemos porque hay necesidad de dar respuesta a nuestros socios, que ya no pueden aguantar el peso insoportable del “aparato” público. No es nuestro papel convertirnos en bomberos, pero la cantidad de requerimientos es intolerable y exige mayores medios humanos para cumplirlos en plazo. En estos tiempos convulsos en que se cuestionan los recursos naturales debemos centrar nuestros esfuerzos en producir alimentos sanos y de calidad y no en galimatías y procedimientos interminables.

      Llegó a nuestras manos recientemente un artículo publicado por Gustavo Duch en CTXT titulado “Capitalismo vegano: multinacionales alimentarias y BlackRock”. El artículo apuntaba: “hasta no hace mucho tiempo, seis o siete décadas atrás, la alimentación mayoritaria de la población rural era austera, equilibrada y sujeta a las posibilidades de sus territorios” “…se difundió el mensaje de la necesidad de mejorar los patrones alimentarios, aumentando el consumo de proteínas, especialmente de origen animal” “Algo tan íntimo como nuestra alimentación ha acabado delegándose en pocas megaempresas controladas por fondos de inversión”.

      Lo venimos apuntando en los anteriores artículos, los incendiarios “galácticos” denostaron en su día la vida y costumbres de nuestros padres para poner en valor sus alimentos procesados; sin tener en cuenta como bien apunta el artículo referido “sus desmedidas externalidades”. Ahora son los mismos incendiarios representados por unas cuantas megaempresas y fondos de inversión los que con su alimentación artificial, ponen en duda los productos naturales y sus recursos.

     

      Según datos de las Naciones Unidas para la Alimentación en el mundo, la superficie destinada a la producción de cultivos alimentarios aumento en un 12% entre 1960 y 2010. La productividad agrícola en el mismo periodo aumento entre un 150% y un 200%. Hoy estamos preparados para dar un salto mucho mayor con las actuales herramientas de precisión para la producción de alimentos saludables y el uso eficiente del agua con un cuidado exquisito de la Naturaleza. Lejos de lo que apuntan los incendiarios, nuestros recursos no son finitos. Nosotros sí somos finitos. No sé si nuestra capacidad de producción de alimentos sanos es ilimitada pero sí es extraordinaria.  Las consecuencias de las acciones incendiarias no invitan al optimismo. Se nos anuncia un otoño triste y caliente. Es momento de decir no al no, NO A LOS INCENDIARIOS y sí al optimismo y a la vida. ¡Respira! ¡Di SÍ! La Agricultura y la Ganadería, siempre contigo. Tu VIDA es tu casa.  ¡Cuídala! ¡Cuídate!¡Pon la Naturaleza en tu mesa y en tu plato, un pueblo… y ¡UNA SONRISA!

     

     

    Y para terminar, ofrecemos a nuestros políticos la clave para cambiar la situación dramática en que se encuentra el Medio Rural:  SEAN HUMILDES. Aprendan de la sabiduría de nuestros mayores y escuchen a quienes trabajan literalmente de sol a sol. Como diría Dwight Eisenhower: "Asóciate y aprende todo lo que puedas de los que saben más que tú, que hacen las cosas mejor que tú y que ven más claramente que tú". 

     

    Ángel Samper, Secretario General de Asaja Aragón.

     

     

     

     

     

     

    Asaja Aragón recorre los pueblos del territorio afectado por el devastador incendio del Moncayo. 

                 
    “Lo decimos en nuestro editorial "Incendiarios", las Administraciones Publicas con sus acciones y omisiones también se comportan como incendiarios quemando las esperanzas, ilusiones y proyectos de vida en el territorio”.

    Puedes ver el video aquí:

     

     

  • Desperdicio. Editorial Junio Ángel Samper

    Desperdicio. Editorial Junio Ángel Samper

    El pasado 7 de junio el Consejo de Ministros aprobó el proyecto de Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario. Es una buena noticia que se decida acabar con el despilfarro, pero no basta con el alimentario. En una sociedad “avanzada” no solo hay que aprovechar los alimentos, también hay que preservar los recursos y poner en valor los esfuerzos y el conocimiento para que no acaben en la basura.

     

    El 60% de las calorías que consumimos provienen del trigo, el maíz, el arroz y las patatas. Los cereales más relevantes desde el punto de vista de la nutrición humana son el trigo y el arroz, que constituyen la base de la alimentación de cuatro quintas partes de la población mundial. Sin embargo, hay que recordar que producimos el doble de lo que consumimos. Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, a nivel mundial se desperdician alrededor de un tercio de los alimentos que se producen, llegando a un 40-50% entre los productos frescos, a un 35% en el pescado, 30% en cereales, y un 20% en semillas oleaginosas y productos lácteos. En los países "opulentos" es práctica habitual en las grandes cadenas de supermercados que los empleados desembolsen -para que no se identifique su marca- y tiren los productos a la basura cuando se acerca la hora de cierre. Esta práctica escandalosa la realizan sin ningún rubor, delante incluso del consumidor. Y mientras esto ocurre, alrededor de 193 millones de personas en 53 países o territorios se encuentran en contextos de crisis con una inseguridad alimentaria aguda o en situaciones aún peores, según refleja el comunicado de prensa conjunto de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Unión Europea (emitido el 04/05/2022).

     

    Los datos demuestran que no solo la oferta y la demanda inciden gravemente en una situación de crisis mundial sino el propio contexto geopolítico, en el que la globalización juega un papel demoledor para el equilibrio y la estabilidad. 

     

    La FAO estima una producción mundial de cereales para la campaña 2021-2022 en 2800 millones de toneladas: 776,8 de trigo, 1503,1 de cereales secundarios y 520,8 de arroz. En el mismo informe se señala que se prevé que el comercio mundial de cereales caiga desde los 475,4 millones de toneladas estimados para el 2021-2022 hasta los 462,8 millones de toneladas para el 2022-2023, el nivel más bajo en tres años. La reducción en el comercio mundial se produciría sensiblemente tanto en el trigo, que pasaría de 192,1 millones de toneladas estimadas en el 2021-2022 a 188,9 millones de toneladas previstas para el 2022-2023, como en los cereales secundarios, con valores de 230,1 millones de toneladas estimados para el 2021-2022 a 220 millones de toneladas previstas para el 2022-2023. En el arroz, sin embargo, se produciría un aumento en el comercio mundial, pasando de los 53,1 millones de toneladas producidas en el 2021-2022 a los 53,9 millones de toneladas para el 2022-2023.

    China produce 612 millones de toneladas de cereales; Estados Unidos, 468; India, 318. Entre los tres suman 1398 millones de toneladas. Tres países acaparan la mitad de la producción mundial.  Aparentemente en un contexto de “globalización garante” que pusiese en marcha los mecanismos imprescindibles, la afección bélica de Ucrania y Rusia no debería influir tanto sobre los productos de primera necesidad. La Federación Rusa produce 110 millones de toneladas y Ucrania 69. Es cierto que son dos países netamente exportadores, especialmente Ucrania que exporta 24 millones de toneladas de maíz -casi todo el maíz que produce-, 21 de trigo y 4 de Cebada. Según datos del Ministerio, Rusia exporta 28,6 millones de toneladas  de trigo, 3,1 de cebada y 2,6 de maíz.

    Hay dos datos que contrastan notablemente con lo que está ocurriendo y que nos gustaría señalar:

     1-Los datos de la FAO nos indican para el próximo año una leve caída en la producción mundial de cereales de 16 millones de toneladas; se pronostican 2.784. En cuanto al comercio mundial la caída estaría entre 12 y 13 millones, de 475,4 pasaríamos a 462,8.
    2– Esas leves caídas no deberían tener una respuesta tan brutal en el mercado. El efecto de la oferta y la demanda demasiado a menudo está más marcado por los propios “mercaderes” que por la oferta y demanda en sí (a pesar de que somos conscientes de la “sensibilidad” del mercado).

    Por otro lado, como indica José Luis Romeo, nuestro presidente de la Asociación Nacional de Productores de Maíz, sería necesario revisar la actual situación de consumo energético para la obtención de nitrogenados puesto que hay soluciones más eficientes que las actuales, que nos están lastrando energéticamente. Los efectos de lo que está ocurriendo en la energía, al igual que en los cereales, ponen en tela de juicio las decisiones que políticamente se están adoptando. 
    Con todos estos datos que hemos reflejado habría que preguntarse seriamente si realmente el efecto de la guerra y de estos dos últimos países sobre el comercio mundial de cereales puede provocar este tsunami. Hace unos meses era inimaginable que la crisis alimentaria fuera a centrar nuestra preocupación por encima de la energética y la económica.

    Paul Krugman, Premio Nobel de Economía, en su artículo “Los alimentos, los fertilizantes y el futuro” apunta que es mucho más grave la crisis alimentaria que la energética y cada vez hay más razones para preguntarse por el futuro de la globalización. Sostiene que a medida que el mundo se vuelve un lugar más peligroso, las cosas que damos por supuestas -como el comercio de alimentos a gran escala- pueden ser mucho más frágiles de lo que nadie se imaginaba. Como bien apunta en su artículo, la globalización no es un fenómeno nuevo, pero “las complejas cadenas de valor caracterizan a la actual economía mundial, en las que, por ejemplo, los coches fabricados en los países ricos llevan chips de Japón y arneses de cables procedentes de México y Ucrania”.

    QU Dongyu, Director General de la FAO, en el debate celebrado el pasado 19 de mayo en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas declaraba: “Mi mensaje hoy es más pertinente que antes: la agricultura es una de las claves para lograr una paz y una seguridad verdaderas”. También señalaba que, a pesar de su importancia esencial, solo el 8% de la financiación total destinada al sector de la seguridad alimentaria humanitaria se asigna a la agricultura.
    Si hace diez años un informe de investigación de OXFAM bajo el nombre “El lado oscuro del comercio mundial de cereales” ya denunciaba el control de las cuatro grandes compañías comercializadoras de materias primas –Archer Daniels Midland (ADM), Bunge, Cargill y Louis Dreyfus, conocidas colectivamente como las ABCD– como comercializadoras dominantes a escala mundial, teniendo un papel central en el sistema agroalimentario, hoy la situación es mucho más grave, pues las relaciones directas entre otros muchos factores geopolíticos, sociales y económicos no nos dejan ver el rostro real de muchos de los farsantes y “depredadores”.

    Para entender todo lo que está ocurriendo es clave darnos cuenta de que es una auténtica "bomba de relojería" que dos sistemas tan contrapuestos como el comunismo y el capitalismo estén conviviendo en un mundo global de libre economía de mercado, ya que cada cual intenta aprovecharse de las debilidades del otro en beneficio propio. El capitalismo deslocaliza la producción para aprovecharse de unos costos extremadamente bajos de fabricación en los países con menor coste laboral. El comunismo, con sus propias reglas bajo la tutela dictatorial y total ausencia de libertades, se sitúa en una posición dominante en el mercado mundial con reglas capitalistas. Mientras tanto en Europa vivimos en los mundos de Yupi, llenándonos la boca con lo políticamente correcto, pero totalmente ajenos a esta maquinaria aplastante que asfixia a nuestros agricultores y ganaderos, mientras nosotros seguimos intentando cambiar el mundo desde nuestro plácido “jardín”.

     

     

    La globalización es un arma cargada por el diablo. Utiliza el engaño y todos los recursos del bien común para el mal y la satisfacción de unos pocos que se ríen de la política y de todos nosotros. La primera revolución de la política debería estar en el orden moral. " Lo Público" como única solución es un fracaso; la Economía y el Libre Mercado, también. Tan solo la Moral corrige los errores de ambos y los horrores que provoca el comunismo y el capitalismo. Y para muestra un botón, a la par que el mundo se ha puesto de acuerdo para bloquear los bienes y exportaciones rusas en contestación a la invasión de Ucrania, Rusia ha redoblado la exportación de crudo a través de buques “fantasma” y de los “blanqueadores” y “fantasmas” orientales y occidentales. Nada de lo que está ocurriendo tiene desperdicio.

     
    Tampoco tiene desperdicio el artículo de opinión “la venganza del campo” de Manuel Pimentel, que apunta que “el campo comienza a resarcirse de quienes, durante décadas, lo despreciaron” y continúa diciendo “No hacía falta ser un genio para vislumbrar que algún día la agricultura se vengaría de una sociedad urbana que la ridiculizó y minusvaloró”. No le falta razón, pero cada uno de nosotros no podemos eximirnos de nuestra responsabilidad individual y ver hasta qué punto, de una forma u otra (también por omisión) somos partícipes y responsables con lo que está pasando. 

    El escritor Juan Manuel de Prada, en su artículo "¿Dónde están los genios?" hace referencia a Concepción Arenal, recomendando encarecidamente su antología editada por Anna Cabellé “La pasión por el bien”. Como expone brillantemente en su artículo "allá donde el discernimiento moral se oscurece, acaba ocurriendo un fenómeno sobrecogedor que también señala Concepción Arenal de forma clarividente: Observando bien llegamos a convencernos de que los grandes males son aquellos que se hacen ignorando lo que son, que se consuman con tranquilidad de conciencia y que, en vez de vituperio, reciben aplauso de la opinión pública. 

    Tomar conciencia moral de lo que está pasando es el primer acto individual que nos permite enarbolar en la comunidad “la pasión por el bien”. En este sentido nos congratula enormemente cuando nuestro equipo de ASAJA se indigna y rebela ante las constantes injusticias que sufren nuestros agricultores y ganaderos. Eso ocurre cuando las organizaciones son libres como la nuestra. ASAJA ARAGON es libre y no depende de Administración alguna. Los procedimientos, las injusticias, las exigencias gratuitas e injustificadas, la falta de rigor, las incongruencias y descoordinación entre los diferentes estamentos públicos… son demasiados los “fuegos” que tenemos que sofocar, pero esa es nuestra labor. No desperdiciamos el tiempo y no reblaremos.

     

     

     

    Ángel Samper- Secretario General de Asaja Aragón.

     

     

     

     

     

     

  • «Una Luz que no se apaga», Editorial Ángel Samper

    «Una Luz que no se apaga», Editorial Ángel Samper

    Me llamo Inés. Mi abuelo dice que pertenezco a una familia de pedigrí con siete generaciones rurales a mis espaldas: labriegos, aldeanos, ganaderos, provincianos bucólicos, rústicos todos ellos, moldeados con el cincel de la más alta filosofía: la de la vida. Los días pueden ser tranquilos y placenteros, pero en cualquier momento pueden tornarse crueles y feroces arrasando cosechas y sueños. Tenerlo todo y no tener nada en cuestión de horas enseña a observar, pensar y compartir.

     

    En su larga vida, mi abuelo se enfrentó a muchos avatares. Le gustaba contármelos al calor de la lumbre en las tardes de invierno, acompañando su relato con gestos exagerados que me hacían reír a carcajadas. El final siempre era feliz; después descubrí que no siempre lo fue. De repente, interrumpía su relato con un "¿qué quieres ser de mayor?". -"Quiero ser feliz como tú, abuelo. Siempre te veo sonreír”. – "¡Ay, Inés!, todos los hombres desean vivir felices, pero para ver qué es lo que puede hacer feliz una vida todos andan a ciegas, pues es tan difícil lograr la felicidad que una vez errado el camino cuánto más afanosamente se persigue más se aleja uno de ella, pues al ir en sentido contrario la misma rapidez es causa de mayor alejamiento". Esa frase, que después supe que no era de la cosecha de mi abuelo sino de Séneca, me acompañó durante los años de escuela y fue clave en la elección de mi carrera. 

    Cuando le dije que había decidido estudiar Filosofía porque quería conocer lo que conduce a la felicidad mi abuelo soltó una carcajada y ambos repetimos entre risas la frase que había quedado grabada en mi memoria. Me miró muy serio y me dijo: "¿sabes cómo serás feliz? haciendo lo que amas", después volvió a su tono humorístico habitual. "Aún te faltan tres carreras para llegar a mi nivel". Él aseguraba tener cuatro y en todas ellas fue el mejor, según decía. La carrera que más se le resistió fue la de sacos porque le costó encontrar la arpillera adecuada; el material en este caso era muy importante. No así en la carrera pedestre donde todos competían con zapatillas de trapo; sus condiciones atléticas le permitían ganar con facilidad por lo que ahí, según él, no tuvo ningún mérito puesto que Dios le había regalado esa capacidad innata. 

     

    Se reía a menudo de mí, pero sé que estaba muy orgulloso. Escuchaba con interés mis debates en la Facultad y me daba su particular visión acerca de algún movimiento filosófico que yo estuviera estudiando. Ayer mismo hablamos de la Teoría del Caos y el llamado "efecto mariposa". Él no cree que el aleteo de una mariposa en Sri-Lanka pueda provocar un huracán en Estados Unidos, pero sí que la conducta del ser humano, replegado sobre sí mismo e indiferente a todo lo demás, conduce al caos. La manipulación de la información, la falta de moral, la corrupción y un largo etcétera se mantienen por la indiferencia de quienes las aceptan sin oponer resistencia siempre que no les afecte directamente. Nos hemos convertido en una sociedad insensible que mira impasible los acontecimientos que se suceden.

     

    "Esto del caos no es nuevo, abuelo". Hace más de 2.300 años, en plena decadencia de la democracia ateniense coincidiendo con la expansión de Alejandro Magno, nació "El Jardín de Epicuro", una escuela filosófica que se estableció en un huerto a las afueras de Atenas. Epicuro, buscaba la felicidad entre hortalizas y árboles frutales, cultivando los placeres sencillos y la amistad. Pensaba que el único bien verdadero es la misma vida que vivimos y mientras dure estará siempre y exclusivamente en nosotros. "Epicuro no observó bien sus frutales, Inés. El secreto de la felicidad está en la savia que busca la raíz, pero también el cielo".  Estoy convencida que a Epicuro le hubiera sido de gran ayuda conocer a mi abuelo.

    Los "nuevos pensadores", a diferencia de los clásicos, tienen como principal objetivo que no pensemos. Actualmente se habla de la existencia de una "ingeniería social" para cambiar las mentes y el corazón de las personas. Estoy de acuerdo. Lo compruebo cada día en clase. La Universidad, que tradicionalmente se ha considerado semillero de intelectuales, se ha convertido en un foro ideologizado en el que no se debate, sino que se impone la corriente ideológica dominante. Yo, mujer criada entre animales y hortalizas, conocedora de primera mano de la realidad del campo, escucho que en defensa de los "ismos" de moda se esgrimen los mayores disparates imaginables, y lo peor de todo es que se aceptan sin rechistar. ¿Dónde está la capacidad de discernir entre la información veraz y la manipulación del conocimiento?

     

     

    Esta "ingeniería social" del siglo XXI, aunque sería más acertado llamarla "ingeniería del mal", está jugando también con las cosas de comer y eso no lo podemos consentir. Las Administraciones Públicas están asfixiando a la Agricultura y a la Ganadería. Las limitaciones y prohibiciones son extremas y gratuitas. Mi hermano, que es ingeniero agrícola y se acaba de incorporar, me dice -con el sentido del humor típico del abuelo- que habla 3 idiomas, aunque valen por 5 porque las exigencias agrarias están escritas en chino y al incorporarse le exigieron hacer el indio. Le obligan a cumplir con el SIGE, SGA, ECOGAN, SIEX… vamos, que está hecho un auténtico SIUX. 

    La gente del campo está harta y así lo demostró en la Manifestación del 20 de marzo. Asistí con mi familia y me emocioné al ver Atocha, El Prado, La Castellana, Nuevos Ministerios… el centro de Madrid abarrotado ¡Por fin, la voz de los pueblos! Gente de todos los rincones de España unidos, diciendo a los "ingenieros del mal" que la única Ingeniería es la del Bien Común y que en esa carrera los agricultores y ganadores son expertos.
    Yo que me debato en discusiones interminables en la Facultad, creo a veces que vivo entre una generación perdida. Como decía mi abuelo: "si hubiesen nacido como yo, en medio de lechugas y corderos, no les hubieran manipulado tan fácilmente. La naturaleza nos habla constantemente". Desgraciadamente, los manantiales de las fuentes de información no se buscan en los pueblos. La manipulación es brutal y absoluta. Los "nuevos ingenieros" nos presentan edificios donde la realidad virtual es lo que prevalece. La mentira y la falsedad lleva muchos años alimentando las aulas. No es de extrañar que ahora se quiera eliminar la Filosofía de la enseñanza. Limitar el pensamiento es fundamental para los ingenieros sociales.

    La última conversación con mi abuelo la tuve ayer. Ha pasado la noche tranquilo esperando el alba como si supiese la hora de su despedida. Al llegar la aurora nos ha pedido que le acercásemos a la ventana. Mientras nos miraba señaló con el índice de su mano derecha hacia el sol naciente y hacia el cielo. Sonrió y cerró los ojos. Murió con los primeros rayos del día. Con su vida ha dejado una luz encendida que ya no se apagará.

     

     

     

    "Prefiero los que encienden una luz que los que maldicen la oscuridad " (Martin Luther King).

    Ángel Samper Secorún. Secretario General Asaja Aragón.