Revista Asaja Aragón -Abril/Mayo 2024
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El glifosato en la Unión Europea tiene actualmente autorización de uso hasta el 15 de diciembre de 2023. A esta fecha se llegó tras prorrogarse su fecha de autorización durante un año más mientras se realizaban las evaluaciones de seguridad por las agencias europeas competentes.
En 2022, la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) llevó a cabo una evaluación del peligro del glifosato y concluyó que NO cumplía los criterios científicos para ser clasificado como sustancia carcinógena, mutágena o tóxica para la reproducción.
Y en 2023 la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) ha emitido un informe concluyendo que la evaluación del impacto del glifosato en la
salud de las personas, los animales y el medio ambiente NO identificó ámbitos de preocupación críticos.
El trabajo de la EFSA para evaluar el glifosato consta de un dosier de 180.000 páginas enel que se han evaluado 2.400 estudios sobre el glifosato por 90 expertos de 27 países miembros de la Unión durante 32 meses. Este estudio es de 2 a 4 veces más extenso que un expediente de renovación típico.
Es decir, ambos organismos han concluido que el glifosato no es especialmente peligroso. Por ejemplo, en relación al cáncer, está clasificado por el
Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC) como más peligroso el consumo de carne roja que el glifosato.
A la vista de las conclusiones de los trabajos de la ECHA y la EFSA la Comisión Europea ha propuesto la renovación de la autorización del glifosato durante 10 años con determinadas condiciones (lo normal en cualquier producto es la renovación por 15 años tras el informe favorable de la EFSA).
Las condiciones propuestas son medidas de mitigación de riesgos en las zonas en que se aplique el glifosato, como el establecimiento de bandas de protección de entre 5 a 10 metros y uso de equipos que eviten la deriva del producto por el viento.
A pesar de las anteriores conclusiones científicas, Alemania ha anunciado que prohibirá el uso del glifosato en su territorio en 2023. Esta decisión responde a que la prohibición del glifosato en territorio alemán en 2023 fue una de las condiciones impuestas por los Verdes alemanes en el pacto de
gobierno que firmaron con el actual canciller alemán, Olaf Scholz.
En la reunión del SCoPAFF (Comité Permanente de Vegetales Animales, Alimentos y Piensos de la Unión Europea) celebrada el pasado 13 de octubre Francia se ha abstenido, con lo que habrá que esperar a una nueva reunión para ver si se acuerda la prórroga del glifosato.
Resulta inaceptable que, cada vez más, se adopten determinadas decisiones por motivos políticos o ideológicos que se apartan del criterio científico. Y cómo, determinados tipos de agricultura más sostenibles como la siembra directa, pueden irse al traste por unas ideas que no tienen ningún fundamento científico. Es la nueva inquisición

El artículo 33,1 del Tratado de Roma, constitutivo de la Unión Europea, dice que los objetivos de la PAC son los cinco siguientes:
Hoy todos esos objetivos se han desdibujado. La PAC 2023 persigue conseguir un “sector agrícola inteligente, competitivo, resiliente y diversificado” (¿piensan que los que quedamos en agricultura, después de aguantar todo lo que aguantamos, somos poco resilientes?) y “apoyar y reforzar la protección del medio ambiente, incluida la biodiversidad, y la acción por el clima y contribuir a alcanzar los objetivos medioambientales y climáticos de la Unión”.
Previamente a centrarnos en la agricultura señalar una evidencia: El objetivo de disminuir las emisiones de efecto invernadero a cero en Europa en 2050 es un esfuerzo totalmente inútil para salvar el planeta, si países como China, India, Rusia o Estados Unidos no se suman a la labor. China abrió 168 centrales de carbón en 2022, aumentando su consumo en un año en 106 GW, un 71% de la capacidad de Europa de producir carbón. O la India, el país más poblado del mundo, ha incrementado su producción de energía eléctrica a base de carbón, que es la más barata, en un 8% en 2023 para atender a la creciente demanda. Lo contradictorio es que importamos de esos países productos hechos con energía barata con los que no pueden competir nuestra industria europea cargada con el sobrecoste de una energía cara y los impuestos al carbono. Por este camino, aquí cerraremos empresas y tendremos paro.
Pero entrando en nuestro sector es evidente que las restricciones al uso de fitosanitarios, medicamentos, fertilizantes o biotecnología traen como consecuencia una disminución de los rendimientos agrícolas y ganaderos. En el sector de la fruta o verdura ya no se pueden combatir adecuadamente algunas plagas de insectos lo que produce una disminución de los rendimientos (por fruta que se estropea) y un rechazo de una creciente porción de fruta por presentar picaduras que desagradan al consumidor. En el tomate, o en el maíz,también es muy difícil luchar contra plagas como la araña roja, lo que resulta en graves daños a las cosechas. En el sector porcino también están aumentando las bajas por las restricciones al uso de medicamentos. Es algo generalizado en todas las producciones. Y todo eso repercute directamente en la cesta de la compra.
La obligatoriedad de rotar cultivos, que implica tener que cambiar de un cultivo idóneamente rentable por otro mucho menos productivo, también supone una disminución de producción y rentabilidad. O la obligación de abandonar un 4% de las superficies de cultivo. O la prohibición de labrar los rastrojos hasta septiembre en lugar de aprovechar una buena tormenta de verano para labrarlos con menos consumo de gasoil y prevenir la aparición de malas hierbas.
O la obligación de mantener, en cualquier caso, una cubierta vegetal en las plantaciones de árboles, siendo que en muchos lugares secos esa competencia de esas plantas reseca mucho más el suelo, en detrimento de los rendimientos. Que se lo pregunten a los olivareros de Jaén.
La PAC impone reglas que no se ajustan a la llevanza eficiente y correcta de la tierra o a la cría de ganado. No es posible el establecimiento de normas generalizadas que no atienden a las particularidades de una zona o a la evidencia de que cada año el tiempo es diferente.
Los agricultores también añoramos la libertad perdida. Ahora ya no sólo tenemos que ceñirnos a todo un conjunto de restricciones y reglas que no casan con los objetivos primigenios de la PAC (incrementar la productividad, garantizar un nivel de vida equitativo a la población agrícola, garan-
tizar la seguridad en los abastecimientos, asegurar al consumidor unos suministros a precios razonables…) sino que estamos sometidos a un control casi policial, cada vez más opresivo: Declaraciones de cultivos, declaraciones de abonados, de uso de fitosanitarios, de uso de estiércoles.Control vía satélite, envío de fotografías georreferenciadas, declaración de dónde pasta cada vaca cada día… Cada año más controles, más declaraciones, más papeles…
Y a cambio el Presupuesto de la PAC congelado desde el año 2013, con los efectos que va a tener la inflación de este año y el susto que nos llevaremos cuando descu bramos lo que se cobra este año. Seguro que la cifra que no tendrá nada que ver con eso del “nivel de vida equitativo para la población agrícola”.
Dos apuntes más de algo que aprendimos en las escuelas: Primero. La vaca, ese animal tan denostado porque va a contaminar el planeta, ¿De dónde saca el CO2 y el metano que emite? De los pastos que digiere. Y los pastos ¿De dónde sacan el CO2? Del aire. ¿Y al aire de dónde llegan? De la vaca. Es un círculo. La vaca no contamina porque está en el ciclo del CO2. La contaminación viene de verter a la atmósfera el CO2 producido al quemar los combustibles fósiles generados por plantas en millones de años: Carbón, petróleo y gas.
Segundo: Las plantas son las que absorben el CO2 de la atmósfera. Más del 70% de la materia seca de una planta es carbono. Cuantas más plantas y más productivas sean, más CO2 absorberemos. Y una parte de ese carbono queda fijado en nuestros suelos. Conclusión: Dejar de cultivar o cultivar plantas poco productivas va contra el cambio climático.
Esto es lo que supone la PAC actual.Como el Comecocos o PACMAN (“el hombre de la PAC”), la PAC se está comiendo la productividad agrícola, la rentabilidad de las explotaciones y la vida en el mundo rural; y con ello la seguridad alimentaria; y la cesta de la compra, que sigue subiendo pese a las importaciones masivas de productos elaborados con todos los pesticidas, tratamientos y biotecnología aquí prohibidos. Algo asombroso cuando ya sabemos qué pasa con las importaciones cuando llega un evento como una pandemia: se paralizan, hay escasez y se disparan los precios.
Los agricultores lo estamos sufriendo.Pero la población también lo está pagando cada vez que llena la cesta de la compra.Sí, la PAC reduce los rendimientos agrícolas. Y conviene que todos los ciudadanos vayan reflexionando sobre todas estas cuestiones. Al fin y al cabo, son cosas que complican llegar a fin de mes.
Jose Luis Romeo
Vicepresidente de Asaja

Queridos miembros y amigos de Asaja
Es con un corazón lleno de gratitud y entusiasmo que compartimos con ustedes los emocionantes cambios que han ocurrido en nuestro camino reciente. El mes de agosto de 2023 ha marcado un hito trascendental en la historia de nuestra asociación, con dos de nuestros pilares, Ángel Samper y Javier Folch, tomando nuevos roles que prometen llevar nuestro compromiso con el sector agrario a nuevos horizontes.
Ángel Samper, quien durante 12 años ha sido un faro de liderazgo y dedicación como Secretario General, ha sido nombrado Consejero de Agricultura del Gobierno de Aragón. Su incansable búsqueda de mejoras para las difíciles condiciones que enfrenta nuestro sector ha sido una inspiración para todos nosotros. Con su perspicacia y pasión, sabemos que su presencia en el gobierno será un catalizador para cambios significativos.
Por otro lado, Javier Folch, nuestro incansable Director, ha dado un paso hacia el Congreso en Madrid como Diputado. Su trayectoria profesional y su compromiso en la dirección de Asaja Aragón han sido fundamentales para nuestro crecimiento y fortaleza. Ahora, en la Comisión de Agricultura, Ganadería y Pesca, seguirá abogando por el sector y trabajando para devolverle la importancia que merece.
Este emocionante capítulo en nuestra historia refleja la confianza y el prestigio que hemos construido juntos como comunidad. Estamos seguros de que tanto Ángel Samper como Javier Folch continuarán guiando con los mismos principios y la misma pasión que han demostrado en sus roles anteriores.
Mientras nos embarcamos en esta nueva etapa, nos comprometemos a mantenernos unidos, trabajar codo a codo y seguir siendo una voz fuerte y unida en defensa del sector agrario. Juntos, abriremos puertas hacia un futuro brillante y prometedor.
Un abrazo sincero y agradecido,
El equipo de Asaja Aragón


Han pasado las elecciones. Las farolas se nos antojan tristes. Ya nadie las mira. Todavía cuelgan de ellas carteles con miles de rostros e imágenes, inundando todos los pueblos y ciudades de España. Presidentes, alcaldes, diputados y ediles siguen ahí, entre nosotros, pero tras el 28 de mayo se han ido difuminando sus rostros. El agua, el viento y la piedra deslucen el papel, aunque es el papel de cada uno el que posiblemente más se ha desdibujado. A pesar de todo, la mayoría siguen en el mismo lugar, pero sin sus faroles. Las promesas que traían iluminaban generosamente el entorno. Ahora las luminarias se sienten afligidas sin la luz de las propuestas. Las promesas se han ido, pero volverán… “volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar”.
En tan sólo unas horas el “Gran Electricista” nos enciende luces nuevas, así que de aquí al 23 de julio van a volver a subirse a las farolas los que no lo hicieron. Además de subir, se “empinarán” y prometerán lo que no prometieron: luces en el mar, en la tierra y en el cielo. Y para ello protegerán todo lo que nos rodea, incluso los espacios. Las farolas seguirán alumbrando los asfaltos, pero no podremos evitar que los lumbreras de turno con sus faroles bajen y lleguen hasta nosotros para “encender” nuestras vidas… ahora con otra de las suyas, la “Ley de Restauración de la Naturaleza”.
Los ganaderos y agricultores se revelan ante el Parlamento Europeo contra esa ley que pretende aprobar la Unión de Iluminados de Bruselas. Y desde ASAJA volvemos a insistir: la Naturaleza no se restaura; se cuida, se mima, se vive, se respira, se ama. Sin embargo, cuando los “amantes” de las leyes confunden los sustantivos con los verbos, tenemos un problema. No es lo mismo el amo que el amor. No es lo mismo el siervo que servir. No es lo mismo el iluminado que iluminar. Desde las farolas a veces no solo se pierde el sentido de la luz sino también la fuerza y el significado de “la palabra”.
El Secretario General del COPA-Cogeca, Pekka Pesonen, en declaraciones a Euronews, denuncia esta ley: “Queremos producir alimentos para los ciudadanos europeos y esta legislación amenaza gravemente ese objetivo de nuestro sector” y continúa diciendo “reducirá nuestra capacidad para producir alimentos y estaremos más expuestos a las importaciones”. Así es, pero a los faroleros y sus secuaces, esto no les importa.“La Ley de Restauración de la Naturaleza es un elemento clave del Pacto Verde de la UE”, dicen. “Un presupuesto de 100.000 millones de euros ayudaría a respaldar el trabajo”. ¡Y tanto!… confundir lo Verde con los “billetes verdes” más que un “eco” lógico, es un “eco” ilógico, o mejor dicho un descaro de los que solo se escuchan a sí mismos. Los “descarados” y lobbies bajo, medio y supra-ambientalistas no tienen necesidad de subirse a las farolas. No solo portan sus faroles sin que nadie les vote, sino que controlan los ángulos muertos y las malas sombras. La patronal de la energía eólica WindEurope, con sede en Bruselas, también se suma y habla de las bondades de esta ley. Buena energía y buenos aires… para sus patronos, sin duda.
¿Es necesario preservar el 20, 30 ó 40 % de la tierra, el aire o el mar? No, desde luego que no, si pensamos en todos. Acotar esos espacios es negocio. Y No es el negocio sino la obligación de cuidar y mimar el 100 % del territorio, produciendo con exquisito respeto lo que nos debe ocupar; interaccionando con una naturaleza viva para el Bien del ser humano y de todo el entorno y no solo el bien de los “entornados”. Los entornados desde hace tiempo ponen la acusación y el foco de atención en todos los que estamos directamente relacionados con el territorio y la alimentación, cuando somos nosotros los que producimos la parte más baja de afección negativa y los responsables de la más alta de la afección positiva en el cuidado de la naturaleza y la alimentación de todos.
Desde el ciudadano de a pie, sea agricultor o ganadero, comerciante, industrial, empresario u obrero, es agotador vivir en este continuo estado de zozobra. Para evitar la incertidumbre que provocan los faroleros de turno necesitamos más compromiso por parte de todos, si no sucumbiremos. Desde Asaja insistimos, una vez más que supone un insulto al territorio, el hecho de que en la última década se hayan doblado los presupuestos generales a la par que se han estrangulado a la mitad los presupuestos de los Planes de Desarrollo Rural.
No hay duda de que sobran espectadores y faltan actores. Rafael Martinez Cebolla, presidente del Colegio de Geógrafos en Aragón, en el artículo publicado en el Heraldo de Aragón “¿Dónde está la ordenación territorial?”, apuntaba: ”La ordenación del territorio no ha de ser un observatorio al que asistir, sino un actor principal dentro de la obra que es nuestro espacio geográfico…Instamos para que la ordenación del territorio sea el actor principal los próximos cuatro años para la identificación y resolución de los problemas de la ciudadanía aragonesa.” No es necesario ningún observatorio si no se empieza por abordar con seriedad la cuestión presupuestaria. Desde ASAJA insistiremos en ello al próximo gobierno…como hemos dicho muchas veces: ¡más cuentas y menos cuentos!.
Por fin La lluvia ha llegado; ha sido justo ahora que ya han muerto las cosechas. Llega de forma desigual, pero la esperanza nos mantiene siempreen pie. Desde las farolas nos prometieron ayudas. Con este trajín de bajar y volver a subir a las mismas, esperamos que esas ayudas no queden en los ángulos muertos ni en la mala sombra.
Las farolas están tristes porque creyeron tener una luz que no era suya; creían formar parte de la luz del cielo y no del suelo que alumbran. No fue un espejismo. Existe la buena política en todas las luces y colores del arco iris. Bien sabemos que solo la entrega y el esfuerzo callado y constante de todos por el bien común es el que iluminará nuestra vida, no las luces fatuas de quienes solo quieran encumbrarse a sí mismos. Las farolas sonreirán siempre con el firmamento de los ciudadanos responsables y los buenos políticos.
Ángel Samper Secorún
Secretario General Asaja Aragón

“Aquí no pasa nada. Mejor dicho, pasan tantas cosas juntas
al mismo tiempo que es mejor decir que no pasa nada”.
(Jaime Sabines)
No llueve, pero para el común de los mortales, más preocupados por su próxima escapada de fin de semana que por la tragedia que supone para el medio rural la ausencia de lluvias, "hace un tiempo extraordinario”.
Las cosechas se pierden, mientras los agricultores y ganaderos nos devanamos los sesos con los jeroglíficos y enrevesados procedimientos de la Política Agria Común. Los “estupendos” programas de la PAC tienen a nuestros técnicos desesperados y perdiendo el tiempo desde hace más de dos meses… ¡a ver quién paga sus salarios! Las Organizaciones Agrarias nos vemos obligadas a contratar cada día más técnicos para interpretar correctamente el galimatías de la nueva PAC, y mientras tanto los próceres oficiales siguen vendiéndonos la necesaria “simplificación”.
En esta sinrazón que llevamos padeciendo desde hace tanto tiempo, ya no sabe uno hacia dónde dirigir sus esfuerzos por tratar de denunciar y corregir las desviaciones constantes a que nos someten quienes deberían velar por el bien común.
Como ejemplo, un hecho alarmante que apenas trasciende a la opinión pública es el número de barreras fluviales que están siendo literalmente demolidas en los últimos años. Sólo en el año 2021 se derribaron 108. Casi la mitad de las 239 desmanteladas en todo el continente ¿Cómo puede ser que el Gobierno de un país aquejado habitualmente de sequía como España, se dedique a destrozar las barreras que permiten regular el agua, tanto en tiempos de escasez como en tiempo de inundaciones?
La demolición de los embalses, la reducción en el uso del agua, de los nutrientes, fármacos y fitosanitarios… y de propina la prohibición del uso la biotecnología. Ésas son las varitas mágicas de nuestros ansiados planes europeos para llegar a ser como Sri Lanka: pasar hambre. Mientras tanto, engañamos a los consumidores europeos permitiendo que entren en nuestros lineales todo tipo de productos procedentes de países que producen sin el estricto control de la Unión Europea. Esto es una indecencia insoportable y un insulto no sólo para nuestros productores sino para los consumidores españoles y europeos, que compran alimentos tratados con pesticidas prohibidos en Europa, pero permitidos en países terceros.
En el II Congreso Ibérico de Maíz, celebrado en Barbastro el pasado mes de marzo, tuve ocasión de participar en una mesa redonda con los europarlamentarios agrarios responsables de cada grupo político. Una de las preguntas aludía al fenómeno sucedido en los Países Bajos, debido al hartazgo hacia una clase política que legisla de espaldas al campo. El hecho de que una plataforma ciudadana convertida en partido político haya sido la fuerza más votada en las elecciones regionales, nos parece un buen aviso a navegantes de la política. ¿No será que se está siguiendo una brújula ideológica que les aleja de los votantes?
Desde Asaja respondíamos haciendo alusión al editorial que publicamos en octubre del año 2020: La Política “Agria” Común (El Paraíso Perdido), en el que recordábamos el asedio alemán en 1944 a las ciudades de Ámsterdam y Róterdam y como los habitantes ante una hambruna terrible se veían obligados a incluir en su dieta hierba y tulipanes, que no solo eran asquerosos de sabor sino que tenían una toxicidad altísima. Es evidente que los holandeses guardan este hecho en su memoria colectiva. Por ello ante la extensión de normas y prohibiciones que estrangulan la actividad agraria y ganadera, no solo se revelan el sector agrario y ganadero sino también la población holandesa, que cierra filas con ellos.
En España, se está lejos de esa sensibilidad hacia el Medio Rural. Son demasiados los mantras ideológicos con que los habitantes de la urbe son bombardeados a diario y, tristemente, han ido calando en la población. Los osos y los lobos se han convertido en animales de peluche y las vacas, pobrecillas, con sus ventosidades en destructoras del medio ambiente. ¡Vivir para ver!
Se ha conocido una noticia que no nos extraña nada porque este bombardeo constante en una misma línea ideológica tiene que estar de alguna manera sostenido y financiado. El hecho es que una agencia americana de noticias habría recibido ocho millones de euros en forma de donaciones con el fin de crear un departamento propio con periodistas dedicados única y exclusivamente a publicar noticias apoyando impuestos y subvenciones verdes que beneficiarían a su vez a los “donantes”. Una vez controlada y sometida la opinión pública, tienen sometida la política y el voto y por ende y más grave todavía, pueden legislar a su antojo. Así no es de extrañar la cantidad de leyes disparatadas que se están aplicando.
Que nos hemos convertido en esclavos de un ideario colectivo es un hecho y nuestra actividad agraria y ganadera está sufriéndolo especialmente. Sin embargo, ante un hipotético desabastecimiento en los lineales cunde el pánico y la mera posibilidad de encontramos con la nevera vacía nos hace lanzarnos al supermercado para llenar como sea y al precio que sea el carro de la compra. Es triste, pero parece que se ha olvidado el esfuerzo que hicieron nuestros agricultores y ganaderos en plena pandemia, de ahí su lema en la masiva manifestación que tuvo lugar hace apenas 2 años “¿Quién te dará de comer mañana?" Vivimos un individualismo y egoísmo atroz que nos debilita y nos hace mucho daño como sociedad. Vemos los problemas venir, pero hasta que el problema no llega a nuestro bolsillo no hacemos caso. Los problemas se tienen que abordar juntos y unidos y no esperar a movilizarnos cuando nos afecta a cada uno. La debacle con que se enfrenta el sector agrario y ganadero en España debería movilizar a todos los españoles, no solo a los habitantes del campo.
Son tiempos muy difíciles para la actividad agraria y ganadera por todos los ataques que estamos sufriendo, que van a socavar brutalmente los activos agrarios precisamente ahora que la tierra y la actividad agraria “cotiza y se pone en valor”. ¿No es contradictorio?
A perro flaco, todo se le vuelven pulgas. El año 2023, con la aplicación de la nueva política Agría Común, ya comenzó con escalofríos. El frío helador de abril del 2022 arrasó con frutales y almendros. Los comienzos del 23 no han sido mucho mejores. El bajo clima del ambiente del señor Timmerman con la aplicación de la nueva Política Agria Común nos produce escalofríos. Más pulgas para los perros flacos acompañadas del desastre de una primavera sin agua. Las leyes y normativas agrarias ya encontraron un filón en contra de todos nosotros con la política contra el agua, el clima, la vida y los alimentos. Si a esto sumamos un año climáticamente adverso, el desastre agrario está servido.
¿Es de justicia lo que el Medio Rural está padeciendo? NO y desde ASAJA seguiremos denunciándolo, a pesar de quienes puedan acusar a ASAJA de falta de respeto a la política y a las Instituciones. Nada más lejos. Somos exquisitamente conciliadores y respetuosos, pero no olvidamos nunca nuestro papel. Quienes piensen que las organizaciones y personas libres también tienen que someterse a los políticos de turno y a los dictados apuntados, están muy equivocados. Aunque somos pocos, unidos podemos ser suficientes. A fecha de hoy, a pesar de las tentaciones de algunos, las Organizaciones y Cooperativas en Aragón, son un ejemplo de esa unidad. Caer en la tentación de la dependencia y el juego político, desde ASAJA consideramos que sería un error.
En el momento de escribir este editorial seguimos desesperados con el cielo. Ojalá que, en el momento de publicarse, llueva sobre mojado. Se nos ha olvidado el sonido de la lluvia y las burbujas de las gotas al caer sobre los charcos anunciando generosamente el agua. Se nos ha olvidado el sueño placentero que produce el sonido de la lluvia. El buen tiempo se produce cuando regularmente hace calor o frio cuando debe hacerlo y no cuando nos conviene a nosotros. El buen tiempo se produce cuando, llueve o hace sol en el momento que la naturaleza, los árboles, los campos y las plantas lo requieren.

Cuenta la leyenda que un día la verdad y la mentira se cruzaron:
–¡Buenos días, preciosa mañana! – saludó la mentira.
– La verdad miró al cielo y oteó el horizonte…sí, efectivamente lo era. ¡Hermoso día! – contestó.
– Aún más hermoso está hoy el lago- dijo la mentira.
Y la verdad, miró y volvió a mirar al lago para convencerse de que era cierto— y sí, lo era.
– ¡Está precioso! corroboró la verdad.
La mentira, corriendo hacia el agua, dijo:
– ¡Vayamos al agua a nadar! ¡El agua está estupenda!
La verdad se acercó con prudencia al agua, la tocó con la yema de los dedos, vio que el agua invitaba a meterse en el lago y decidió creer a la mentira y seguirla.
Ambas se quitaron la ropa y se lanzaron al agua. La verdad y la mentira estuvieron nadando un buen rato, muy a gusto, hasta que la mentira salió y se puso la ropa de la verdad. La verdad, incapaz de ponerse la ropa de la mentira, comenzó a caminar desnuda por la calle y todos se horrorizaron al verla. Así es como desde entonces la mayoría de las personas admiten la mentira disfrazada de verdad, pero se escandalizan cuando se topan con la verdad desnuda.
Es triste comprobar que la leyenda se ha hecho realidad. Hoy asistimos, entre perplejos e impotentes, a una sarta de mentiras disfrazadas de verdad que hace unos años hubieran arrancado nuestras carcajadas y a las que nadie hubiera prestado atención. Sin embargo, en los últimos años nos hemos encontrado con que esas mentiras han calado en el imaginario colectivo de tal modo que las repite hasta la saciedad, e incluso son tenidas en cuenta para regir los destinos de los ciudadanos. Unos ciudadanos que ya confundimos la realidad relativizándolo todo. Así no es de extrañar que ya podamos llegar al extremo de negar a los humanos lo que sí estamos dispuestos ofrecer a los animales.
En el mismo sentido, es curioso que ahora queramos recuperar y presentar como bueno y novedoso algo que nos hemos encargado de ir destruyendo, la economía circular. En todas las casas había vacas, gallinas, cerdos, huerto…La leche, la carne, las hortalizas, los huevos y el trueque no es que fueran lo sostenible sino el sustento de personas y familias felices. No era el mercado de cercanía que descubrimos ahora sino la propia cercanía entre vecinos la que reinaba. El calor humano era el que cubría y cerraba las distancias, también con las gallinas felices que acabamos de redescubrir.
Desde Asaja Aragón estamos denunciando una y otra vez que lejos de ayudar al sector agroalimentario se le está induciendo al suicidio con todas las contradicciones que se producen. El problema es más grave de lo que parece cuando las propias organizaciones que nos representan en Bruselas se han imbuido también de ese “ideario políticamente correcto” que nos asfixia.
No hemos entendido nada si no somos capaces de comprender que no es posible confluir en un mundo global donde los regímenes políticos son radicalmente distintos con un mercado único donde las exigencias diferentes, provocan el estrangulamiento de nuestros agricultores y ganaderos. Si no hemos entendidos esto, no hemos comprendido nada o lo que es peor, la mentira disfrazada de verdad ha tomado posesión de nuestras vidas y la de nuestras Instituciones.
No hay ningún filtro para los productos que entran a Europa y condenamos a nuestros agricultores y ganaderos con todos los filtros del mundo. ¿Qué pretendemos? Hablamos de proteger la producción de cercanía, la economía circular y sostenible y sin embargo, lo que realmente sostienen las políticas son las economías de escala. ¿De qué estamos hablando?
En la jornada de CEOE Aragón que se celebró el mes de enero “Economía circular y sostenibilidad en Aragón”, el abogado Iñigo Zabala apuntaba que las empresas que no se adapten a la sostenibilidad perderán grandes cotas de mercado. Me temo que los apuntes vienen más marcados por cuestiones de imagen que de higiene, esto es, por las formas más que por el fondo. Como bien apuntaba Avelina Bellostas, responsable de la nueva Comisión de Economía Circular y Sostenible de CEOE Aragón, “Hay que volver a poner las personas en el centro”. Por eso en la presentación del evento, D. Antonio Garamendi, Presidente de CEOE España, afirmó que a veces se utiliza la apuesta por la sostenibilidad para una mayor recaudación: "nadie está diciendo que no se tenga que hacer la transición ecológica, pero algunos piensan que se hace a base de cobrar más"- aseguró.
La Economía Circular y Sostenible nos exige renunciar a todos. No podemos pedir renuncias a agricultores y ganaderos que no nos pedimos a nosotros mismos. Mariano, joven agricultor de87 años, me decía con una sonrisa “¿huevos ecológicos quieren? ¿y qué se creen que teníamos antes? El otro día uno de estos jovenzanos me trató de marrano porque le dije que el primer water que conocí era un agujero que había en el primer piso de mi casa, justo encima del gallinero. Antes de agacharte en el susodicho, ya había conclave de gallinas abajo. Esos huevos sí que eran ecológicos”. Se marchó riendo a carcajada limpia diciendo “No van a amargarme los cuatro días que me quedan. Vivimos en una gran mentira”.
Las últimas palabras de Mariano iban relacionadas a las asfixiantes exigencias burocráticas de una Administración que habla de Economía Circular y Sostenible cuando la propia Administración no es ni circular ni sostenible. Con su fino humor decía: “A la Administración hay que hacerla circular para que sea sostenible”. Pero a Mariano de vez en cuando se le ensombrece el rostro, teme por la continuidad de sus hijos. Es insostenible el agobio, indignación, impotencia, rabia, enojo y enfado de los agricultores. Tiene que cambiar radicalmente la política de la Administración. Y más aún la administración de la Política. Lo venimos denunciando reiteradamente, estamos indefensos ante el ataque constante y continuo de aquellos que nos amenazan cuando dicen protegernos.
Felipe González, expresidente del Gobierno de España, hace unos días asistió al foro “El desafío de los grandes incendios forestales”. Una de sus afirmaciones nos pareció muy acertada ya que refleja con claridad las constantes contradicciones en las que cae la Administración. Decía: "Los fuegos más fuertes han ocurrido en zonas protegidas. Las zonas protegidas van a pasar a gritar: '¡Por favor, no me protejas!”.
Pretenden hacernos creer que los interminables procedimientos administrativos, trabas y demás zancadillas que viene sufriendo el mundo rural son en aras a una sostenibilidad necesaria para el bien común. Como resultado, quienes nos opongamos a estas grandes y beneficiosas –según ellos- medidas no somos sostenibles.
Este término, que a priori parece positivo, merece un análisis sosegado. En aras a la Sostenibilidad no podemos dar por buenas propuestas insostenibles porque acabaríamos siendo cómplices de los más grandes disparates. Asaja no lo hará. En estos momentos tan delicados para agricultores y ganaderos la realidad que comprobamos a diario es que la Administración no sólo no nos ayuda sino que además pretende que las organizaciones agrarias realicen el trabajo que ellos han abandonado y se dedican en cambio a una “labor policial” propia de una Administración “insostenible”.
Por ello, desde ASAJA seguiremos muy pendientes de los pasos que se dan para llegar a esa “Administración circular y sostenible” de la que tanto se habla últimamente y que muy bien no sabemos a qué se refiere. Lo que sí sabemos es que a la Administración cuadriculada que sufrimos cada día hay que hacerla circular para que sea sostenible.
No es lógico que se exija a agricultores y ganaderos la implementación de las herramientas digitales para el control con un rigor que la propia Administración no se exige a sí misma. Nuestros técnicos denuncian una y otra vez con desesperación la inoperancia, incompetencia e impotencia ante el manejo de las herramientas digitales que implementan las propias Administraciones Públicas de un día para otro, sin período de transición. Lo decimos muchas veces: del camino a la autopista hay que pasar por la carretera comarcal, la autonómica, nacional y la autovía
Aunque parezca mentira, la película que desde las Administraciones Públicas nos están vendiendo para el medio rural no es para todos los públicos. La cuadrícula administrativa viene con dos rombos y muchas esquinas, pero pretende hacerse circular por todos los campos y pueblos de España.
Cuando nuestros técnicos les dicen a nuestros agricultores mayores que habrá que subir todo a “la Nube” cuando llevan toda la vida en el campo pendientes de las nubes, sufriendo sequía e inundaciones, pueden entrever sus miradas entre sorprendidas y escépticas.
Con el fino humor de Mariano, su hijo apuntaba el otro día al respecto: “al final resultará que lloverá menos porque el elevado ejercicio de simplificación nos llevará a condensar todas las nubes en una sola donde todos vamos a tener que descargar fitosanitarios, abonos, estiércoles, purines, tractores, sulfatadoras, remolques, aperos, ovejas, vacas, terneros, cerdos, conejos, parcelas y cualquier movimiento agrario y ganadero por estúpido que nos parezca. Lo peor será cuando venga una tormenta y empiecen a caer tractores, cubas de purín y remolques de estiércol en vez de agua”
Reír para no llorar. La lógica se impone hay que cuadrarlo todo porque nuestra Administración es cuadriculada. El hartazgo es generalizado, pero siguiendo el hilo de la fábula nos lo tenemos que hacer mirar. La mentira vestida de verdad asiste nuestras vidas con demasiada asiduidad, también con nuestra complicidad. Desde Asaja defendemos la verdad desnuda sin ambages y lo seguiremos haciendo a pesar de la mentira vestida de verdad.