Los profesores Javier Lorén Zaragozano y Alejandro Acero Oliete, de la Escuela Universitaria Politécnica de la Almunia (Zaragoza), participaron en una charla organizada por ASAJA Aragón sobre la situación mundial de producción de alimentos y la importancia del sector primario en la sociedad actual.Este es el resumen de la participación de ambos docentes:Vivimos en un mundo globalizado en muchos aspectos. Internet ha llevado la información y la comunicación a los lugares más recónditos del mundo. Las empresas, especialmente las multinacionales, mueven sus centros de producción en busca de mayores rentabilidades basadas en reducción de costes, con mano de obra más barata y menores exigencias ambientales y administrativas. Otras, externalizan sus servicios a otros paÃses. Esto ha generado un importante efecto de deslocalización de empresas en Europa, que se ha traducido en que aquellos paÃses con menor tejido productivo y menor desarrollo de la investigación e innovación, estemos acusando con más fuerza los efectos de la crisis. Producir coches, electrodomésticos, componentes industriales, etc., se puede hacer en muchos lugares del mundo, pero obviamente es mejor para un paÃs tener las industrias en su territorio, siempre que sean competitivas, porque asà se genera trabajo y con este, capacidad, entre otras cosas, para mantener la sociedad del bienestar. Una industria puede conocer con precisión cuál es su capacidad productiva y por tanto, cuántos elementos podrá fabricar en un perÃodo determinado. No sucede lo mismo con la producción de alimentos, que tiene mayores complejidades, ya que hemos de contar con factores no controlables como el clima, reserva de agua, etc., y esto hace que no se puede asegurar al iniciar un año agrÃcola, que cuando éste acabe habrá una cantidad determinada de alimentos. Además, hemos de tener en cuenta que muchos alimentos tienen un perÃodo de conservación de sus cualidades organolépticas corto. En los últimos años, con el desarrollo de la globalización, eminentes economistas de nuestro paÃs, manifestaban que nuestro sector agrario no era necesario ya que podÃamos proveernos de alimentos más baratos de otros paÃses. Es cierto que en los paÃses emergentes y también en algunos de Ãfrica, se pueden producir alimentos con menores costes, pero por el contrario, no se puede asegurar que su calidad sanitaria, organoléptica y de respeto al medioambiente cumpla con los requisitos que les reclamamos a nuestros agricultores. Es decir, en Europa exigimos más a nuestros agricultores y por tanto las garantÃas mencionadas son mayores. Desde hace unos años muchas personas (especialmente los jóvenes) piensan que no podrÃan vivir sin su teléfono móvil y sin Internet, porque se ha generado en ellos la necesidad de estar continuamente âconectados al mundoâ (véase el crecimiento vertiginoso de las redes sociales y su influencia). Empero, pocas se habrán parado a pensar en alguna ocasión sà podrÃan vivir sin alimentarse, porque estamos acostumbrados a ver rebosantes de alimentos las tiendas y a tener capacidad de compra. Pero esto, no siempre fue asÃ, y todavÃa hoy hay muchos paÃses que sufren hambruna, porque no tienen capacidad productiva o porque los precios de los alimentos básicos en el mundo se han disparado y su capacidad de compra se ha reducido. ¿Y por qué está sucediendo esto? Varios son los factores: por un lado la climatologÃa adversa (especialmente las sequÃas) han reducido las producciones en algunos paÃses (ej.- Rusia 2010, Cuerno de Ãfrica 2010 y 2011); por otro, se está generando un continuo aumento del consumo en los paÃses emergentes (China y Brasil entre otros) y un cambio de hábitos (aumento del consumo de carne); algunos fondos de inversión (que no olvidemos que actúan con el dinero de todos) han comenzado a especular en el mundo de las materias primas y de los alimentos; parte de los cereales y oleaginosas se dedican a producir biocombustibles y en nuestro caso, Europa a través de su PolÃtica Agraria Comunitaria (PAC), inició una senda en la que se primó la reducción de las superficies productivas, disminuyendo por tanto las producciones. Todo ello ha conducido a que la âseguridad alimentariaâ no esté garantizada y que las reservas de alimentos almacenadas en el mundo apenas sirvan para satisfacer las necesidades de unos meses. Como decÃa en 2008, La directora del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Josette Sheeran, âEl mundo consume más de lo que produceâ¦â.Nosotros, en general, somos unos privilegiados frente a los 150 millones de personas que en 2011 están en situación de hambruna extrema. Si no somos conscientes de la importancia del sector agrario, aunque sólo suponga el 3% del PIB y no le otorgamos un valor estratégico, tal vez algún dÃa, las reservas mundiales estén bajo mÃnimos, los precios suban exponencialmente y nosotros tengamos los almacenes vacÃos, por no haber sido previsores.
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