Hoy jueves los ministros de Agricultura de la UE inician la difícil negociación de la reforma de la política agrícola comunitaria que debe aplicarse a partir de 2014. Se espera que desde hoy los países se posicionen por primera vez sobre las propuestas presentadas por Bruselas hace una semana. Hay que recordar que España, tanto a través del MARM como de las organizaciones agrarias y CCAA han se ha manifestado un rechazo total de las propuestas de Dacian Ciolos. Otros países han tenido reacciones ‘mas moderadas’, pero ningún país ha aplaudido la propuesta, según informaron fuentes europeas.Entre los principales escollos de la reforma destaca la idea de cambiar el método de reparto de las ayudas o la de poner un ‘techo’ a las subvenciones que reciben las grandes explotaciones. Así, la propuesta habla de un un nuevo modelo de distribución de ayudas que eliminaría los derechos históricos, que se utilizan en la actualidad para el reparto en países como España -sobre la base de la producción media entre 2000 y 2002- y pasar a un sistema de ‘pago único’ por hectarea. Este cambio afectara sobre todo a España, Italia, Irlanda, Finlandia y otros países que se rigen casi exclusivamente por ese sistema, ya que en Alemania, Reino Unido y otros Estados se aplica un modelo mixto que incluye los pagos por hectarea, según las fuentes.Desde nuestro país se califica de âdisparate’ la idea de la ‘tarifa plana’ de ayudas, que no tiene en cuenta ‘la agricultura mediterranea diversa’, según criticó la titular de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar.El pago único no sería uniforme a nivel de toda la UE, sino entre las distintas regiones que los Estados miembros deberan previamente definir. El nuevo sistema corre el riesgo de provocar una agria batalla entre las regiones de un mismo país, pues evidentemente nadie esta dispuesto a ceder ni un euro.También crea recelos el objetivo de hacer una PAC mas ‘verde’, mediante la concesión de un 30 % de las ayudas directas a los productores que hagan esfuerzos medioambientales. La CE quiere premiar tres tipos de practicas: la rotación de los cultivos, el pastoreo permanente y el destinar un 7 % de la superficie de la explotación a actividades de valor ecológico. A los agricultores europeos les preocupa el sobrecoste y la amenaza a la competitividad que implicara esta propuesta.Esto no hace mas que echar a andar, pero queda claro que la negociación sera ‘larga y compleja’, entre otros motivos porque la aprobación de la reforma no solo requerira el visto bueno de los Estados miembros, sino también del Parlamento Europeo.
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