Según nuestra organización, las repercusiones de la denominada Crisis del Pepino sobre las producciones aragonesas, aún están por ver. Hay que apelar al realismo, no ser excesivamente alarmistas a la hora de analizar el posible impacto sobre las exportaciones del sector hortofrutícola aragonés.Fernando Luna apuntaba que el cierre de fronteras (principalmente la de Rusia) a los productos españoles ha llevado a un cambio en el proceso de comercialización de la fruta, ya que el lugar de salida directa a exportación, la producción pasará a cámaras frigoríficas para su almacenaje por el momento en espera de un mejor momento. Por ello no se puede aún hablar de pérdida ya que si la situación de mercado se recupera, las pérdidas no serán tales, por lo que por el momento se apela a la prudencia. Luna señala que por el momento hay un cambio en la forma de venta del producto, se almacena en lugar de vender, hay además recesión en los consumidores, y es posible que si Rusia sigue cerrado, haya que pensar en abrir nuevos mercados a los que sacar la producción. Desde ASAJA Huesca se es muy crítico con el manejo de la situación y con las declaraciones que han hecho voces no autorizadas que han hecho un flaco favor en esta crisis alimentaria, apelando a que sean las autoridades sanitarias las que salgan ante la opinión pública para evitar confusiones en los medios de comunicación.
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