El Secretario Regional de ASAJA Aragón, Carlos Ferrer, ha cargado duramente contra aquellos que mantienen un discurso âsin argumentos de pesoâ en contra de los OGM, cuando la situación mundial refleja claramente que los transgénicos pueden aliviar la presión inflacionista de los alimentos asà como servir claramente para elaborar biocarburantes. ÂSegún defiende ASAJA Aragón, el futuro del sector agrario y del abastecimiento alimentario de la población mundial se encuentra en los transgénicos, âpues los OGM permiten un incremento de los rendimientos, y eso es beneficioso tanto para la alimentación de la población como para la posible sustitución del petróleo con los biocombustiblesâ. Desde la organización se apuesta claramente por los organismos genéticamente modificados y la biotecnologÃa. ÂâAhora mismo estamos de nuevo en un punto, en el que por ejemplo, se están poniendo grandes trabas en los tratamientos fitosanitarios, y para contrarrestar esa posible pérdida de rendimientos, está claro que con semillas transgénicas se puede producir más en todo el mundo y de una forma segura y eficaz, apunta Carlos Ferrer, pese a los ‘temores infundados’ que manifiestan algunos grupos ecologistas y otras organizaciones agrarias. ÂOtro de los argumentos que se rechaza desde ASAJA es el de culpabilizar a los biocombustibles de la fuerte volatilidad en los mercados de algunas materias primas; âprecisamente se podrÃa perfectamente sembrar miles de hectáreas por ejemplo con maÃz transgénico y dedicarlo a biocarburantes, aunque ahora el precio del barril de petróleo no lo hace tan atractivo, pero seguro que vuelve a subir en unas semanasâ. Que en tiempos en los que la rentabilidad y viabilidad de las explotaciones pende de un hilo, y cuando millones de personas en el mundo pasan hambre, se reniegue de los OGMs, âes un ejercicio de demagogiaâ, concluye Ferrer. ÂLa UE está estudiando qué hacer con los procesos de autorización de los OGM, y en el seno de los 27 hay una enorme distancia polÃtica entre unos paÃses y otros, mientras desde EEUU y otras potencias agrÃcolas como Brasil o Argentina tienen clara su apuesta por los transgénicos. En EEUU, la inminente comercialización de OGM de segunda generación planteará un gran dilema para la industria alimentaria de la UE, en particular en la alimentación animal ya que salvo que se tomen medidas que impliquen una mayor tolerancia, por lo que según FerrerÂ’la ganaderÃa europea perderá competitividad de forma importante, lo que puede ser el estoque final a nuestras cabañas ganaderas’.
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